La gran perlita de la tarde la protagonizó el jefe del bloque UCR-Cambio Federal, Diego Garciarena. El legislador boina blanca había logrado colar con éxito la modificación para aliviar las arcas de los intendentes con el Fondo de Emergencia. Todo indicaba que tendría su momento de gloria para lucirse en su propio proyecto defendiendo la caja municipal.
Sin embargo, al momento en que el presidente del cuerpo, Alejandro Dichiara, lo llamó para cederle la palabra, Garciarena brillaba por su ausencia en la banca. Perplejo ante el vacío, Dichiara gambetas mediante modificó el orden de oradores y le dio paso al peronista Diego Nanni.
Terminada esa intervención, el mandamás de la Cámara no se la dejó pasar y le dedicó una chicana en vivo: “Alterando el orden del discurso por no encontrarse en su banca, tiene la palabra el diputado Diego Garciarena”. Si bien el radical se excusó de que había tenido que ir raudo al baño, en los pasillos del recinto el comentario fue lapidario y sin anestesia: “Es radical, le cuesta saber aprovechar los momentos para hacer política. Tuvo su prime y lo dejó pasar por ir al baño… ¿tantas ganas iba a tener?”.
FUEGO CRUZADO: CUANDO OFICIALISTAS Y OPOSITORES SE UNIERON PARA ACRIBILLAR A LOS LIBERTARIOS
La otra postal de la jornada se vivió durante los debates temáticos, donde los bloques de La Libertad Avanza quedaron en el centro de una pinza ideológica conformada tanto por el peronismo como por sectores dialoguistas, que salieron en bloque a cruzar las posturas liberales.
En el debate por la “Ley Ema”, el libertario Luis Ontiveros cuestionó con dureza el organigrama provincial y exigió informes al “director” de Cultura y Educación. La respuesta llegó de la mano de la massista Luciana Padulo, quien no solo le facturó su “reciente llegada” a la Cámara por ignorar el trabajo previo, sino que lo fulminó con una corrección de género lapidaria: le recordó que el cargo lo ocupa una mujer (“directora”) y no un varón, desnudando el bache técnico del discurso libertario frente a la trágica urgencia de la salud mental juvenil.
CLASE EXPRÉS DE SOCIETARIEDAD
- Cuando la diputada liberal Mariela Vitale intentó demoler el proyecto de emergencia para empresas recuperadas tildándolas de “inviables” y asegurando que las cooperativas no tienen fines de lucro, el recinto asistió a un momento surrealtista. El “lilito” Andrés De Léo (Coalición Cívica) pidió la palabra exclusivamente para dictarle una lección exprés de derecho societario, aclarando que no son asociaciones civiles sino organizaciones económicas que distribuyen “excedentes” y no “utilidades”. La estocada final la tiró con socarronería: “Ojalá que les haya servido a alguno que tenga esta confusión”.

- El clímax del cruce llegó con el referente del Frente de Izquierda, Christian Castillo, y el peronista Juan Martín Malpelli. Castillo les enrostró a los libertarios la escandalosa condonación de 750 millones de dólares a las multinacionales energéticas mientras le niegan un respiro a las fábricas autogestionadas (“saltan como lecherillas cuando se trata de los trabajadores, pero aplauden a los capitalistas”). Rematando la faena, Malpelli liquidó a la oposición con una recomendación de territorio: “Hacer política no es armar el videíto de campaña permanente con tres o cuatro vecinos amigos que te dicen lo que querés escuchar, sino ir a todos lados a bancarse las cosas lindas y las feas”.
EL DUELO FINAL: RABINOVICH SACÓ CHAPA POR LOS HOSPITALES PORTEÑOS Y TIGNANELLI LO CRUZÓ CON LOS “RESIDUOS” Y LA COPARTICIPACIÓN
Cuando el pulso de la sesión parecía calmarse, el debate de cierre devolvió la temperatura al recinto con un fuerte cruce político y presupuestario entre el PRO y Unión por la Patria, enfocado en la eterna pulseada por los recursos, la salud pública y las asimetrías entre la Provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El duelo verbal estuvo protagonizado por el legislador amarillo Alejandro Rabinovich y el jefe de la bancada oficialista, Facundo Tignanelli, que se sacaron chispas en los tramos finales de la jornada.
El cruce se encendió cuando Rabinovich sacó chapa de los 20 años de gestión del PRO en la Capital y chicaneó al oficialismo al contrastar las partidas destinadas a salud: mientras CABA invierte un 16,5% de su presupuesto, la Provincia apenas alcanza el 7%. Con ese telón de fondo, el referente del PRO lanzó una frase que caló hondo en los escaños peronistas: “¿Por qué un bonaerense decide hacer 2 horas de ida y 2 horas de vuelta para atenderse en un hospital de la ciudad de Buenos Aires? Y seguramente porque los hospitales de la ciudad están mucho mejor”. Tras precisar que 45 de cada 100 consultas en los efectores públicos porteños provienen del conurbano —y reclamar una deuda provincial de unos 27.000 millones de pesos por asistencia en tránsito—, garantizó que de igual modo se los seguirá atendiendo.

La réplica de Tignanelli no tardó en llegar y destruyó el argumento opositor con munición gruesa, calificando las posturas y anuncios de Jorge Macri como un “consignismo bastante barato y bastante berreta”. El jefe del bloque oficialista retrucó que la holgura financiera porteña no responde a una administración modelo, sino a inequidades tributarias históricas y a un presupuesto desmedido sostenido por grandes empresas nacionales afincadas allí. En esa línea, le devolvió el golpe con el peso demográfico y laboral del territorio bonaerense: “3 millones de bonaerenses ingresan todos los días a ofrecer su fuerza de trabajo ahí”, tributando con su consumo cotidiano para sostener la maquinaria de CABA.

El clímax de la confrontación llegó cuando Tignanelli expuso el reverso de la relación asimétrica, denunciando que la Ciudad absorbe la fuerza laboral pero descarga sus pasivos ambientales y sociales en la Provincia. “No tenemos por qué estar condenando a las generaciones futuras de bonaerenses a que estemos soportando la basura de los porteños”, disparó, cuestionando que los residuos terminen sepultados en distritos como La Matanza y sumando el rechazo por el traslado de detenidos carcelarios a territorio bonaerense. Para cerrar, el referente de UxP cruzó sin filtro a los legisladores opositores por estar más ocupados en “cuidar al gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires y a Jorge Macri que por defender los intereses de las y los bonaerenses”, y advirtió que impulsarán tributos para compensar el impacto que sufre el conurbano.


