Axel Kicillof no dejó pasar el reclamo de La Libertad Avanza por la falta de agua en Carlos Casares. Durante una visita a la localidad , el gobernador bonaerense reaccionó con dureza cuando los periodistas le plantearon la denuncia presentada por dirigentes libertarios contra ABSA y funcionarios de la Provincia por las deficiencias en el servicio. “Me decís que alguien de La Libertad Avanza está reclamando obra pública. Decime de nuevo: ¿una denuncia porque no hay obra pública? Esta gente no tiene cara”, disparó.
La presentación judicial de los libertarios surgió a partir de la crisis del servicio de agua potable en Carlos Casares, donde la falta de suministro y la baja presión obligaron al municipio a desplegar un operativo de emergencia con camiones cisterna para abastecer a centros de salud, instituciones y barrios afectados. La denuncia fue impulsada por la senadora provincial Analía Balaudo junto a los concejales Franco Cruceño, Viviana Neschenko y Ezequiel Orazi.
La denuncia contra ABSA
Los dirigentes de La Libertad Avanza acusaron a ABSA y a funcionarios bonaerenses de presuntas irregularidades y deficiencias críticas en la prestación del servicio. En particular, señalaron que no se habrían cumplido los deberes vinculados con un servicio público esencial y advirtieron por el impacto que tiene la falta de agua para los vecinos.
El reclamo no se limitó a Carlos Casares. Desde el espacio libertario señalaron que los problemas de falta de agua y presión se repiten en buena parte de las localidades donde presta servicio ABSA, que alcanza a 95 ciudades bonaerenses.
El planteo llegó a la Justicia en paralelo con un problema que la Provincia reconoce y que, según Kicillof, tiene una explicación que excede la coyuntura de este verano: el deterioro de infraestructura hidráulica que en algunos casos tiene décadas de antigüedad.
“Cuando uno inaugura una obra piensa que es para siempre, pero está pasando que obras hidráulicas históricas, como los acueductos, se han ido deteriorando y hay obras que hay que hacerlas de nuevo”, sostuvo el Gobernador.
La respuesta de Kicillof: “Vayan a pedirle al Presidente”
El gobernador aprovechó el reclamo para volver a poner en el centro de la discusión el conflicto entre la Provincia y el Gobierno nacional por la obra pública. Su argumento fue que La Libertad Avanza cuestiona a la administración bonaerense por infraestructura mientras forma parte del mismo espacio político que gobierna Nación y que decidió discontinuar la obra pública nacional desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.
“Ponele los videítos de Milei diciendo cero obra pública y que se vayan a pedirle al Presidente, que es parte de su partido político”, lanzó Kicillof, antes de subir todavía más el tono: “Dejen de hacer carancheo y vayan a pedirle que le devuelvan a la Provincia lo que le robó”.
La discusión tiene como telón de fondo una de las principales decisiones de la administración libertaria desde diciembre de 2023: el freno de la obra pública financiada por el Estado nacional. La Casa Rosada planteó entonces que las obras debían quedar, en buena medida, en manos de las provincias, los municipios o el sector privado, mientras la Nación concentraba sus recursos en otras prioridades.

Para Kicillof, esa política terminó trasladando a la Provincia responsabilidades y obras que anteriormente tenían participación nacional. Y el caso de Carlos Casares es uno de los ejemplos que utilizó para responder a la denuncia libertaria.
Un acueducto de $25 mil millones
En medio del reclamo por la falta de agua, la Provincia anunció una nueva etapa de obras para intentar resolver el problema estructural del servicio. Kicillof confirmó una inversión de $25 mil millones para el recambio del acueducto que abastece a Carlos Casares y Pehuajó.
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, explicó que la obra ya fue licitada y que se firmó el contrato para el pago del anticipo que permitirá comenzar los trabajos sobre el acueducto Freich, que conecta a ambas localidades.
Según detalló el funcionario, el proyecto tuvo una demora vinculada a un permiso que debía otorgar Vialidad Nacional y que finalmente fue solucionado. Además de esa obra, que la Provincia asegura tener presupuestariamente garantizada, se encuentran en proceso de licitación otros trabajos por unos $1.700 millones.
A ese paquete se suma la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Carlos Casares, una obra que, según planteó la Provincia, formaba parte de los proyectos que la Nación dejó de ejecutar tras el cambio de política sobre la obra pública.
La discusión, así, quedó planteada en dos planos: mientras La Libertad Avanza busca responsabilizar a ABSA y a la Provincia por la crisis del agua, Kicillof utiliza el reclamo para devolver la discusión al terreno de la obra pública nacional y cuestionar que dirigentes libertarios reclamen en territorio bonaerense por infraestructura que, según su planteo, el propio Gobierno de Milei decidió dejar de financiar.


