El próximo jueves 15 de octubre se perfila como una jornada de alta tensión y movilización en todo el sistema educativo nacional y bonaerense. Un paro general convocado por las principales centrales de docentes de escuelas primarias y secundarias coincidirá con la quinta Marcha Federal Universitaria, lo que paralizará la actividad en numerosos establecimientos educativos de La Plata y la región. La medida de fuerza busca visibilizar el profundo descontento de la comunidad educativa frente a las políticas de ajuste implementadas por el Ejecutivo.
Las principales demandas están orientadas al Gobierno de Javier Milei, a quien los sindicatos exigen una urgente actualización presupuestaria, la recomposición de los haberes que han perdido terreno frente a la inflación y el estricto cumplimiento de las leyes de financiamiento del sector. En la capital bonaerense, las familias se preparan para un día sin clases en las escuelas públicas, donde la adhesión se prevé masiva, aunque las autoridades sugieren consultar la situación particular de cada colegio antes de concurrir.
Frente gremial unificado en territorio bonaerense
La huelga de 24 horas en el ámbito escolar contará con la adhesión formal de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), así como también de las organizaciones con mayor representación en la provincia de Buenos Aires: el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) y la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). A ellos se sumarán otros colectivos y agrupaciones de la enseñanza privada y pública.
Aunque la centralidad del reclamo apunta al Palacio Pizzurno y a la Casa Rosada, la medida se desarrollará en un escenario local atravesado por tensiones con la gestión provincial. Si bien la provincia de Buenos Aires ha mantenido instancias de diálogo, los sindicatos docentes han comenzado a elevar el tono de sus pedidos a la administración de Axel Kicillof. Esto se debe a que la docencia percibió sus haberes del presente mes sin actualización alguna, por lo que reclaman una rápida reapertura de las negociaciones paritarias locales.
Marcha al Congreso y el reclamo por las universidades
De forma paralela al cese de actividades en los colegios, la educación superior protagonizará una movilización masiva hacia la Capital Federal. Las comunidades académicas de las distintas casas de altos estudios del país, entre las que destaca la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), marcharán al Congreso de la Nación en el marco de la quinta edición de la Marcha Federal Universitaria. La jornada llega tras semanas de medidas de fuerza intermitentes llevadas a cabo por docentes y nodocentes en defensa de la universidad pública.
El foco del conflicto universitario radica en la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. Pese a que el presidente Javier Milei intentó frenar la norma mediante un veto, la insistencia del Poder Legislativo y posteriores fallos de la Justicia ordenaron la actualización salarial y la restitución de programas esenciales de becas. Las representaciones gremiales sostienen que el cumplimiento pleno de la medida judicial exige un ajuste salarial inmediato del 33,4% para compensar el atraso acumulado.
Conflicto en aumento y la advertencia por descuentos
La brecha entre la gestión nacional y los representantes sindicales se profundizó luego de que el Ministerio de Capital Humano ofreciera un incremento del 3% para los salarios del sector, una propuesta que fue rechazada categóricamente por la comunidad universitaria al calificarla de insuficiente ante el deterioro del poder adquisitivo. Frente a este panorama, docentes, estudiantes y no docentes viajarán masivamente desde La Plata hacia el Congreso para hacer oír su reclamo en una de las movilizaciones más grandes del año.
El paro del jueves no es un hecho aislado, sino la continuación de un clima de extrema conflictividad en las aulas. Apenas dos semanas atrás, el 1° de octubre, las escuelas bonaerenses concretaron una huelga motivada por episodios de violencia institucional y escolar. En tanto, desde las carteras de educación se ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de aplicar descuentos salariales por los días no trabajados, lo que agrega un ingrediente extra a una semana decisiva para el futuro de la educación en la región.


