El avance implacable del mar y las ráfagas de viento del sector sur volvieron a poner a prueba la resistencia del litoral bonaerense. La violencia de la reciente sudestada se sintió con especial dureza el día de ayer en el comienzo de la primavera. En Monte Hermoso y en las costas del partido de Necochea, sobre todo en Quequén, dejando a su paso importantes destrozos materiales, evacuados y frentes costeros gravemente destruidos.
Monte Hermoso: agua en el centro urbano y alerta máxima
En Monte Hermoso, la combinación de vientos sostenidos del sur —de entre 50 y 70 km/h, con ráfagas que superaron los 80 y 90 km/h— y el período de pleamar generaron una crecida del mar excepcional. El agua avanzó con una fuerza inusual tierra adentro, llegando a ingresar en algunos sectores hasta entre media y dos cuadras del centro urbano.
Ante este escenario, la Municipalidad de Monte Hermoso activó el protocolo de emergencia, decretó la suspensión total de actividades educativas, deportivas y culturales, y recomendó firmemente a la comunidad permanecer en sus hogares y evitar circular por la zona costera.
“Los 600 metros del centro son el lugar más vulnerable”, advirtió el intendente Hernán Arranz al referirse a la magnitud de los daños materiales en el frente costero. El jefe comunal detalló que la fuerza del oleaje destruyó parte de los trabajos de contención que se venían realizando y alertó sobre algunas construcciones precarias o sin habilitación sobre la costa que sufrieron colapsos parciales o quedaron en inminente peligro de derrumbe.
Desde la Secretaría de Seguridad, a cargo de Fernando Vera, y el área de Defensa Civil y Monitoreo, explicaron que el agua golpeó con tanta agresividad debido también a la pérdida paulatina de volumen de arena en la playa. Mientras los equipos técnicos continúan evaluando los destrozos en la rambla, las bajadas de madera y los paradores, cuadrillas municipales mantienen una guardia permanente en los puntos más críticos a la espera de que las condiciones meteorológicas terminen de estabilizarse.

Quequén y Necochea: vientos fuertes y tareas de asistencia
Más al norte, las consecuencias del temporal también repercutieron en las localidades de Necochea y Quequén, donde el viento provocó serios inconvenientes urbanos y voladuras.
A diferencia del impacto sobre el frente costero de Monte Hermoso, el trabajo en el distrito de Necochea estuvo centrado en la atención de emergencias por voladuras, cables y postes caídos. En comunicación oficial, el encargado de Defensa Civil del Municipio de Necochea en diálogo con INFOCIELO brindó un panorama de alivio para las próximas horas, “los próximos días ya las condiciones están mejorando en la ciudad. Daños hemos tenido alrededor de unas 50 intervenciones, entre postes caídos, cables cortados, ramas y cartelería. Siete evacuados y sin personas heridas”, confirmó el funcionario responsable del área sobre la situación de Necochea.
Un balance en desarrollo
Mientras la intensidad del viento comienza a ceder paulatinamente en ambas regiones del litoral sur bonaerense, las autoridades locales trabajan a contrarreloj. En Quequén y Necochea, los equipos de servicios públicos avanzan en la remoción de restos y la restitución del tendido eléctrico.
Mientras tanto, en Monte Hermoso, la prioridad sigue focalizada en el monitoreo técnico del frente costero para evaluar el impacto estructural definitivo de una sudestada que volvió a marcar la fragilidad de la costa ante la fuerza del mar.


