La Plata cumple 144 años el próximo 19 de noviembre y, esa misma noche, absolutamente por cada, el país tendrá por primera vez “La Noche de los Telos“. Se trata de un evento nacional que reúne a más de 60 albergues de CABA y el Conurbano, con un 50% de descuento y turnos de tres horas.
Hay una aclaración importante: La Noche de los Telos no es un evento de La Plata. De los 60 hoteles confirmados oficialmente, solo uno tiene domicilio platense: Pussy Cat, ubicado sobre el Camino General Belgrano, entre 459 y 460, en City Bell. El resto son clásicos como Faraón, Bahía del Sol, Nex, Los Pinos y Otello, además de establecimientos del Conurbano, como Owen, de Quilmes, y Hotel Oeste, de San Justo. Para la región, Pussy Cat es la única puerta de entrada.

La venta comenzó el 2 de octubre a través de una ticketera. El mecanismo es sencillo: entrás, elegís el hotel, el horario y la categoría, y recibís un código QR con el descuento aplicado. La promoción es exclusiva para mayores de 18 años.
Orígenes del “Telo”
La palabra telo nació en Argentina y es puro “vesre”, o escritura al revés estilo lunfardo: hotel, sin la h y con las sílabas invertidas. Pero la institución es bastante más antigua que el término.
A principios del siglo XX, existían casas humildes con dos habitaciones y baño compartido que se alquilaban por noche. Se las conocía como la amueblada o la amoblada. Una de las más famosas fue Paraguay 2020, en Palermo.
El gran cambio llegó el 2 de abril de 1937. Durante el gobierno de Agustín P. Justo, la Ley de Profilaxis N.º 12.331 estableció el cierre de los prostíbulos en el país.
En ese escenario, las llamadas posadas comenzaron a ocupar un lugar que antes tenían los burdeles. Funcionaron bajo esa denominación hasta 1962. Después pasaron a llamarse servicios de hotel con alojamiento por hora y, en 1978, se consolidó la denominación formal de albergue transitorio u hotel alojamiento. Para entonces, el habla popular ya había encontrado su propia palabra: telo.
En La Plata, como en la Capital Federal, estos establecimientos se consolidaron entre las décadas de 1940 y 1960. Con el tiempo, las regulaciones municipales también cambiaron y dejaron atrás prácticas como exigir documentos en la puerta, un requisito que durante años representó una situación incómoda para los clientes.
Qué rol cumplieron los telos y por qué se están vaciando
Durante décadas, el telo fue uno de los escenarios de la doble vida argentina. En los años 90, según cifras atribuidas a las cámaras del sector, el 80% de las parejas que ingresaban eran infieles. Anteojos negros, impermeables, entradas por separado y salidas por calles distintas formaban parte de un ritual que parecía sacado de una película.
Hoy, esa proporción habría cambiado: el 60% sería infiel y el 40% correspondería a parejas estables que buscan algo que no siempre encuentran en sus casas: privacidad, silencio y una cama lejos de las obligaciones cotidianas y de los hijos.
¿Se usan menos? Sí, y mucho. En la Ciudad de Buenos Aires había 177 establecimientos habilitados y hoy quedan 135, según datos atribuidos a Capra (Cámara argentina de albergues transitorios).
En 15 años cerraron más de 50. Flores, que llegó a tener unos 50 telos durante los años 90, ahora conserva menos de 10. La pandemia agravó la crisis: las estimaciones del sector y los relevamientos periodísticos describieron una caída pronunciada de la actividad, con un derrumbe histórico que algunas fuentes situaron en torno del 50%.
Las razones combinan cambios culturales, dificultades económicas y presión inmobiliaria. Los jóvenes que conviven con sus parejas en la casa de sus padres pueden resolver de otra manera la intimidad; pagar un turno se volvió un gasto que muchos recortan, como una salida a comer; y los terrenos donde funcionan los hoteles ganaron atractivo para los desarrolladores inmobiliarios.
En CABA, además, las restricciones para habilitar nuevos establecimientos complican la apertura de negocios desde cero.
¿Siguen siendo paupérrimos? No, son todo lo contrario
De la luz roja y el espejo en el techo quedó poco. A fines de los años 80 y principios de los 90 llegaron los hidromasajes; después, las camas de agua, las redondas y las vibratorias. En los 2000 se multiplicaron las habitaciones temáticas: aulas escolares, cuarteles de bomberos, baticuevas y hasta barcos piratas con cascadas, como el que se hizo conocido en Quilmes. Faraón, en la Ciudad de Buenos Aires, fue pionero en consultar a sus clientes sobre sus fantasías.
Hoy conviven dos grandes tendencias. Por un lado, las habitaciones de estética minimalista y categoría cinco estrellas, con piedra, madera, porcelanato, mármol en los baños, cocheras individuales con acceso directo desde el auto y, en algunos casos, dobles entradas para evitar encuentros incómodos. También ofrecen wifi, Netflix, cartas gastronómicas las 24 horas, tragos y fútbol codificado.

Por otro lado, están las suites temáticas aspiracionales, ambientadas como Miami, la Roma imperial, una selva o el Caribe. Jacuzzi, sauna, pileta privada y caño completan una oferta que busca convertir unas horas de intimidad en una experiencia diferente.
La legislación también evolucionó. En 2018, la Legislatura porteña eliminó la restricción que limitaba a dos la cantidad de personas por habitación en estos establecimientos. La modificación abrió la posibilidad de recibir grupos de tres personas y encuentros swingers.
En La Plata, propietarios de hoteles alojamiento de la zona de Circunvalación habían reclamado que una medida similar se extendiera a la provincia de Buenos Aires.
La Noche de los Telos: cuándo, dónde y cuánto
La primera edición de La Noche de los Telos se realizará el 19 de noviembre de 2026, entre las 18 y las 6 de la mañana siguiente. En La Plata, la única opción confirmada es la mencionada Pussy Cat, sobre el Camino General Belgrano, entre las calles 459 y 460, en City Bell.
El beneficio consiste en un 50% de descuento, disponible mediante la compra anticipada por esa ticketera, para turnos de tres horas. La promoción está reservada para mayores de 18 años.
No es una iniciativa municipal ni una actividad organizada por el aniversario platense. Es una coincidencia del calendario, nada más. Pero si te quedaste sin ir al acto en Plaza Moreno, ya sabés dónde puede seguir la celebración.



