Por María Candela Aires
La preparación frente a situaciones de emergencia en los entornos educativos vuelve a situarse en el centro del debate legislativo y pedagógico. Con el objetivo de brindar herramientas concretas de prevención y respuesta inmediata, la licenciada en Protección Civil y Emergencias, Natalia Crippa, avanza en la presentación de un proyecto integral diseñado para transformar la currícula del nivel secundario en la provincia de Buenos Aires.
La propuesta abarca un módulo de formación técnica indispensable para actuar ante episodios donde la vida o la salud inmediata de una persona se encuentren en riesgo. “Sí, en realidad no solamente para dar RCP con manejo de DEA, sino para que esté incorporada obligatoriamente dentro de la currícula de educación en la materia de primeros auxilios”, especifica Crippa sobre el alcance concreto de la iniciativa.
Fundamentos y diagnóstico en la comunidad
El surgimiento de este proyecto responde a una lectura territorial constante y al contacto directo con las problemáticas diarias que enfrentan los establecimientos educativos. La especialista enfatiza que su labor profesional cotidiana se enfoca en la planificación estratégica y la articulación con diversos sectores de la sociedad para reducir las vulnerabilidades existentes en el tejido urbano y provincial.

“Bueno, en realidad este proyecto y como otros también que tengo, nacen de una necesidad y una demanda comunitaria, de escuchar por ahí a la gente, soy instructora también en RCP, soy licenciada en protección civil de emergencias y un poco mi trabajo es trabajar en la prevención, en trabajar en la preparación y generar comunidades resilientes”, explica la especialista respecto al marco conceptual que sostiene la propuesta.
Prevención activa en escuelas técnicas
Dentro de la fundamentación del proyecto, las escuelas técnicas adquieren una relevancia central debido a las particularidades operativas de sus talleres y laboratorios cotidianos. Las dinámicas de aprendizaje en estos contextos involucran el manejo de equipos de alta tensión, sustancias químicas y maquinarias complejas, lo que incrementa la necesidad de contar con conocimientos de primeros auxilios actualizados tanto en el alumnado como en el personal docente.
“Y en esto, principalmente de este proyecto, era que sucedían en un montón de situaciones en escuelas, un montón de tipos de accidentes que pueden prevenirse en donde en ese momento no solamente los alumnos, sino que a veces también los docentes no estaban como en esa iniciativa de saber qué realizar o qué hacer. Tenemos escuelas secundarias técnicas que trabajan con manipulación de electricidad, electromecánica, que trabajan con un montón de herramientas, con químicos y que también era importante que estuvieran preparados para saber cómo actuar frente a ese tipo de situaciones”, puntualiza.
El impacto en los estudiantes del último año
La selección de los alumnos de último año de la escuela secundaria como receptores iniciales de esta capacitación pedagógica responde a un criterio de amplificación del conocimiento. La formación técnica adquirida en el ámbito escolar no concluye con la obtención del título secundario, sino que se proyecta directamente sobre los entornos familiares, laborales y barriales de cada egresado.

“¿Y por qué pensé en escuelas secundarias del último año? Porque, bueno, es como que estamos abarcando a una generación que no solamente se va a llevar esto para toda la vida, ese conocimiento, sino que lo va a transmitir a su familia y a su comunidad”, remarca la instructora al argumentar la conveniencia pedagógica y comunitaria de enfocar los talleres en el tramo final de la educación formal.
Vía institucional y antecedentes normativos
Para formalizar la propuesta, el proyecto será elevado formalmente ante las autoridades educativas provinciales correspondientes. El trayecto administrativo busca habilitar mesas de diálogo técnico con los equipos curriculares para acordar los aspectos metodológicos, horarios y de equipamiento requeridos para la correcta implementación de las prácticas con desfibriladores externos automáticos (DEA).
“La semana que viene lo voy a presentar directamente en la Dirección General de Cultura y Educación para poder plantearlo y poder tener la posibilidad de sentarnos a charlar los lineamientos”, detalla Crippa sobre los pasos inmediatos. A su vez, la profesional remarca que la medida cuenta con sustento normativo en otras jurisdicciones del país: “Es un proyecto que no es imposible de realizar, que no es que no tenga antecedentes. De hecho, en la provincia de Río Negro hay una ley sancionada en el 2014, que es la 4996, donde está dentro de la currícula obligatoria la implementación de esta materia dependiendo de los auxilios RCP y manejo de DEA. Así que tenemos también antecedentes que no es imposible tampoco de poder llegar a realizarlo”.
Alcance territorial y articulación comunitaria
Aunque la presentación formal inicial está focalizada en la provincia de Buenos Aires, el alcance formativo en reanimación cardiopulmonar forma parte de una agenda de trabajo itinerante que abarca diferentes distritos y provincias. El objetivo general consiste en extender gradualmente estos conocimientos a la mayor cantidad de jurisdicciones posibles dentro del territorio nacional.
“Está pensado para provincia de Buenos Aires, para arrancar dentro de la provincia de Buenos Aires. Ojalá tuviéramos la posibilidad también de poder tener esa llegada para nivel nacional, que creo que sería importantísimo”, reflexiona la profesional. Finalmente, Crippa subraya la importancia del acompañamiento de los vecinos para identificar riesgos y canalizar soluciones colectivas: “Decirle a la comunidad el tema de que nos pueda acompañar en este y otros proyectos que son a una mirada colectiva y que aquellas personas o barrios que necesite alguna necesidad o una demanda que pueda contactarse con mi teléfono para poder transformar ese riesgo en algún proyecto a futuro concreto”.


