Lo que comenzó como una búsqueda desesperada en el ámbito escolar concluyó de la peor manera para la familia de Jazmín, la niña platense que había perdido uno de sus implantes cocleares en la Escuela Primaria N.º 11 “Florentino Ameghino”, ubicada en la intersección de las calles 12 y 68. Tras intensos rastreos por las instalaciones, el dispositivo finalmente fue hallado en el interior de un inodoro, lo que provocó su daño irreversible y la inutilización total de sus componentes electrónicos.
La noticia significó un duro golpe para sus padres, quienes albergaban la esperanza de recuperar el aparato en buen estado para evitar la interrupción del tratamiento auditivo de la menor. Ante la trágica situación, la familia decidió apelar nuevamente a la solidaridad ciudadana e iniciar una campaña comunitaria con el objetivo de recaudar los fondos necesarios para reemplazar el procesador dañado y devolverle a Jazmín la posibilidad de conectarse con su entorno.

El dramático relato familiar y el elevado costo económico
Eleonora, la madre de la pequeña, expresó a los medios la angustia que atraviesan tras el inesperado hallazgo. “Por favor si nos pueden otra vez ayudar, se encontró el implante hoy pero dentro de un inodoro, lamentablemente no sirve más”, detalló conmovida, al tiempo que rogó por la colaboración de la sociedad: “Pedimos que por favor si nos pueden ayudar a compartir”.
El principal obstáculo que enfrenta la familia es la exorbitante cifra que se requiere para solucionar el problema. El valor del dispositivo alcanza los 19.118 dólares, lo que equivale a una suma superior a los 20 millones de pesos en el mercado local. Esta cifra resulta ser un monto completamente inaccesible para la economía familiar, motivo por el cual la colecta solidaria se transformó en la única vía posible para concretar el arreglo y la compra del nuevo procesador.
El impacto en su desarrollo y las vías de colaboración
Especialistas e integrantes del entorno familiar remarcaron la extrema importancia que tiene este equipamiento en la vida cotidiana de la niña. La interrupción en el uso del aparato afecta de forma directa su desenvolvimiento escolar y social.
En ese sentido, desde la campaña enfatizaron que el pedido va más allá de un simple artefacto tecnológico. “No pedimos solo un aparato, pedimos la oportunidad de que Jazmín pueda seguir escuchando, aprendiendo y disfrutando de todo lo hermoso que tiene por delante”, manifestaron. Quienes deseen colaborar con la causa pueden contactarse directamente con sus padres a los teléfonos 221-6558836 (Eleonora) o 221-4408402 (Luis) para coordinar transferencias o depósitos a través de su alias bancario.


