El pasado domingo 27, las instalaciones del Club Unidos por Garibaldi, ubicado en la esquina de 4 y 650, se convirtieron en el epicentro de una convocatoria multitudinaria e inolvidable. Contra la lluvia, el frío y cualquier pronóstico adverso, la comunidad demostró que cuando existe un propósito noble, no hay obstáculo meteorológico ni territorial que la detenga. La jornada no solo movilizó a cientos de familias de la zona, sino que coronó un anhelo de larga data: dar los pasos fundamentales para convertir al sector en el primer barrio cardioprotegido de la ciudad.
El motor de semejante iniciativa fue, en su origen, la urgencia de recaudar los fondos necesarios para adquirir un desfibrilador externo automático (DEA), un dispositivo de vital importancia que será instalado en un punto estratégico para que cualquier vecino pueda utilizarlo de manera rápida ante una emergencia cardíaca. Sin embargo, la respuesta ciudadana superó de forma contundente las previsiones más optimistas de los organizadores. Gracias al esfuerzo compartido de inscriptos, sponsors e instituciones, se alcanzó la cifra récord de cinco millones de pesos, un monto extraordinario que permitirá adquirir no solo uno, sino dos equipos DEA para el barrio.

Un despliegue impecable y trabajo en red
El éxito absoluto de este evento lleva una firma colectiva e indiscutible: el gran trabajo coordinado por el Club Unidos por Garibaldi junto a Ubuntu Running Team y Pacer Producciones. Estas organizaciones asumieron con altísimo profesionalismo la responsabilidad técnica y logística de la prueba, garantizando que cada detalle del desarrollo de la jornada fuera impecable, desde la señalización de las rutas hasta la asistencia general a los deportistas. La planificación cuidada permitió que la masa de corredores y caminantes transitara las calles con total seguridad y entusiasmo.
Esta labor incansable se complementó de manera perfecta con el apoyo incondicional de los comercios de la zona. Los negocios del barrio no solo aportaron donaciones y logística, sino que se convirtieron en verdaderas postas de hidratación, asistencia y aliento a lo largo de todo el circuito. En cada esquina, los vecinos salieron a las veredas a aplaudir a los competidores, transformando una mañana gris y hostil en una auténtica fiesta de solidaridad, integración y colaboración barrial.

Deporte, paridad y talento local
La propuesta deportiva combinó la integración vecinal con el desafío físico a través de dos alternativas pensadas para todos los públicos: una correcaminata participativa de 2,5 kilómetros, ideal para familias y adultos mayores, y la competencia central de 7 kilómetros para atletas experimentados. En esta última distancia, el podio dejó una postal de enorme valor que reflejó la paridad y jerarquía de la prueba. Con idéntica relevancia, mérito y un nivel deportivo excepcional, Augusto Casa se consagró en la categoría masculina, mientras que Romina Luna hizo lo propio en la femenina, marcando el pulso de una jornada donde el esfuerzo no distinguió géneros.
Con más de un centenar de participantes activos en escena, el evento Garibaldi Late ratificó de forma contundente que el deporte es una herramienta incomparable de transformación e inclusión social. La satisfacción de haber completado la distancia trazada se multiplicó con la certeza de haber contribuido a una causa común que salvará vidas en el futuro cercano, demostrando la potencia transformadora de la organización comunitaria cuando se alinea detrás de una meta colectiva

Un legado de salud para todo el barrio
La compra e instalación de los dos aparatos de desfibrilación marcará un hito sin precedentes en la infraestructura sanitaria y preventiva de la localidad. Las autoridades de las entidades organizadoras confirmaron que en los próximos días se iniciarán las gestiones para la adquisición formal de la tecnología y la posterior capacitación de los vecinos en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y manejo correcto del DEA, garantizando una respuesta inmediata ante cualquier eventualidad.

De esta manera, lo que comenzó como un proyecto solidario para proteger la salud cardiovascular de los vecinos culminó en una lección de civismo y resiliencia. Garibaldi no solo corrió, sino que demostró que su corazón late con más fuerza que nunca, marcando un camino a seguir para otras comunidades que buscan mejorar su calidad de vida a través de la unión y el trabajo compartido.
Postales de la jornada:










