Por María Candela Aires
La vocación y la curiosidad insaciable impulsan la carrera de Renata Berho, una joven platense de 19 años que cursa el segundo año de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Seleccionada entre miles de postulantes de todo el mundo, la estudiante se prepara para desempeñarse como delegada en un destacado congreso internacional en Turquía.
Este camino no fue fruto del azar, sino del compromiso con la excelencia dentro del sistema educativo público. Con un perfil orientado a la diplomacia científica y los sistemas espaciales, Renata asume esta representación internacional llevando consigo la capacidad técnica, la resiliencia y el talento de las nuevas generaciones de científicos e ingenieros de Argentina.
La trayectoria de esta vecina de Villa Elvira reafirma el potencial formativo de las universidades públicas nacionales. La articulación entre el esfuerzo personal, la contención familiar y el respaldo de las instituciones demuestra que el talento local puede romper fronteras e inspirar a más jóvenes en disciplinas científicas avanzadas.

Selección internacional y perseverancia académica
La llegada de Renata a esta cumbre global comenzó a través de la investigación constante de oportunidades académicas. En un entorno hiperconectado, la estudiante dedicó horas a buscar convocatorias para expandir sus conocimientos dentro del ámbito aeroespacial y generar redes de trabajo internacionales.
Sobre las particularidades del proceso de postulación y los requisitos requeridos para obtener una de las vacantes, la estudiante platense detalló:
“Yo suelo investigar mucho convocatorias, cosas para anotarme, para aprender, para seguir creciendo en este campo de lo que es la ingeniería. Y entre ellos encontré esta convocatoria, donde me postulé, hablé con la facultad de que estaba aplicando los documentos, todo. Apliqué y fui seleccionada entre, no sé el número exacto de personas que postularon, pero se estima que fueron unas 5,000. Bueno, de esas 5,000 eligen entre 100 y 150 delegados para ir a lo que es el congreso en Turquía.”
“Te piden una carta de motivación, es decir, ¿por qué deberían elegirte a vos? ¿Por qué querés ir? Y después también te piden lo que viene a ser un video, más que nada es para ver las competencias que tenés en el idioma inglés, que es el idioma que se va a desarrollar el congreso. Donde te proponían un tema que era, por ejemplo, el lema del congreso, que en este caso es, ‘bajo una misma luna, todas las naciones’. Y explicarlo en inglés contando un poco qué significa para vos, cómo lo reflexionás, cómo lo llevas a tu perspectiva.”, sumó.

La motivación del entorno universitario de la UNLP
La Facultad de Ingeniería de La Plata cuenta con un historial de proyectos orbitales de vanguardia gestados en sus propios laboratorios. Este ecosistema científico evidencia que la formación pública de la región posee los estándares necesarios para disputar espacios de relevancia internacional.
Al reflexionar sobre el impacto formativo que tuvo en su vida ver los proyectos espaciales universitarios, Renata remarcó:
“En la facultad siempre encuentro un montón de motivaciones, es decir, en la facultad constantemente se están haciendo proyectos, constantemente se están creando cosas nuevas, se están participando en proyectos espaciales internacionales, como se conoce lo que fue ATENEA, el satélite universitario de la UNLP. Y a su vez ahora en octubre se va a lanzar otro más, que es el USAT-1, y se va a lanzar también ahí en Cabo Cañaveral, en Estados Unidos. Y es un satélite fabricado 100% en la UNLP.“
“Ver todas esas cosas que hacen los chicos, que ni siquiera son todos recibidos, sino que hay algunos que son estudiantes avanzados, te inspira. Decís: bueno, yo también quiero empezar a moverme más, a participar, es decir, meterle garra para poder lograr y dejar el país lo más alto posible, mostrar el desarrollo que hay nacional. Son cosas muy importantes que la facultad te lo transmite.”

Respaldo de las autoridades y esfuerzo comunitario
El acompañamiento institucional de la UNLP resultó ser una pieza indispensable para viabilizar el traslado de Renata hacia el congreso. Ante una beca parcial y el complejo contexto económico del país, la conducción de la facultad asumió un rol proactivo facilitando las gestiones necesarias.
Explicando cómo se organizó el respaldo institucional y la apertura de canales de colaboración para solventar el viaje, la joven señaló:
“Cuando a mí me mandan la selección para el congreso, me avisan que quedé seleccionada, yo digo: bueno, ¿con quién hablo, qué hago? Y parece loco, ¿no? Pero en la facultad lo más cercano que tenemos a la facultad de ingeniería es el decano. Vos vas con el decano y él siempre está con las puertas abiertas en el decanato, Marcos Actis. Entonces yo fui y le dije: mirá, te tengo que contar qué pasó con esto, y le conté todo.”
“Desde el momento uno me brindó todo el apoyo institucional de la facultad, es más, el tema de los gastos, porque este congreso no es 100% becado. El tema de los gastos la facultad los asumió, y es por eso también que estuvimos hablando con la facultad y decidimos abrir una cuenta bancaria para un poco devolverle todo el esfuerzo que está haciendo la facultad en el aspecto económico respecto a este congreso.”
Aportes para el viaje a Turquía
La Fundación de la Facultad de Ingeniería será la institución que recibirá los aportes que quieran realizar
Cuenta corriente en el Banco Credicoop
A nombre de la Fundación de la Facultad de Ingeniería
CUIT 30677980032
CBU: 1910019355001900508678
Las empresas o sponsors que necesiten la factura pueden enviar los datos de facturación a renaberho2@gmail.com y la Fundación emite la factura correspondiente

Determinación frente a los desafíos de la carrera
A sus 19 años, Renata demuestra una perspectiva clara sobre la importancia de superar las incertidumbres iniciales que genera la educación superior. Su postura invita a deshacerse de excusas y encarar la formación con constancia y exigencia continua.
Sobre la mentalidad necesaria para encarar proyectos de alta exigencia académica y superar los obstáculos, Renata sostuvo:
“Yo siempre digo, la curiosidad se planta desde básicamente los profesores en el secundario que te empiezan a hacer preguntas que te hacen salir de la caja. Te empieza a surgir esa curiosidad de querer anotarte una vez que decís: bueno, tengo que parar de ponerme peros, tengo que asumir que no siempre estoy, tengo que ir a por el sí.“
“Es decir, siempre tratar de buscar esa mejora continua, siempre tratar de buscar eso que te apasiona y poder construir en base a eso sin ponerte peros ni decir: bueno, pero tal pudo porque tiene tal condición y yo no. Uno siempre puede. Hay veces que el camino está un poco más llano en algunas partes, más complicado en otras, pero siempre va a haber obstáculos y hay que sortearlos de alguna manera.”

La orientación hacia la propulsión nuclear espacial
En el desarrollo de su carrera de Ingeniería Aeroespacial, Renata ha comenzado a profundizar de forma autónoma en la termodinámica aplicada y la física de motores. La propulsión espacial representa uno de los desafíos centrales para acortar tiempos en futuras misiones al espacio profundo.
“A mí me apasiona un montón todo el tema de lo que es propulsión de cohetes o propulsión de sistemas en general. En particular yo estoy muy enganchada con lo que es la propulsión nuclear, es una propulsión muy específica, pero sinceramente me apasiona ese tema y también trato de investigar sobre eso, trato de participar en concursos de monografías o cosas por el estilo, para seguir formándome también en esa especialización que me gustaría realizar.“
Experiencias previas de intercambio internacional
Repasando el cronograma de su viaje actual y su antecedente en intercambios científicos, la estudiante precisó:
“Viajo el lunes 28 para llegar el 30 de septiembre, porque es un día de viaje, y después ya volvería cuando termine el congreso, entre el 4 y el 5 de octubre.“
El viaje a Turquía no representa la primera participación de Renata en ámbitos académicos internacionales. En 2024, fue elegida para integrar un selecto campamento científico en Estados Unidos financiado por organismos internacionales.
“En 2024 tuve otra oportunidad de experimentar un campamento internacional de ciencia, donde fui becada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, junto con otro delegado de Argentina para representar al país en el National Youth Science Camp. Este fue un campamento, son dos delegados por país, nos juntábamos todos en West Virginia, Estados Unidos. Y ahí teníamos un montón de charlas de ciencia, experiencia, práctica, todo eso fue en 2024.”

El reconocimiento externo al nivel técnico nacional
Durante sus interacciones con pares de otros continentes, Renata pudo comprobar el prestigio del que goza la formación universitaria argentina en el plano internacional. La capacidad de resolver problemas complejos con resiliencia es una cualidad valorada por docentes y alumnos de diversas geografías.
Sobre la recepción que tienen los logros tecnológicos argentinos entre estudiantes extranjeros, la joven relató:
“Los chicos de otros países se sorprenden un montón de la educación argentina. Por ejemplo, yo hablo con un compañero de Pakistán que me hice muy amiga en Estados Unidos y le contaba que acá en mi facultad se acaba de lanzar un satélite con la misión de Artemis II. ‘¿Qué?’, me dice, ‘¿cómo no puede ser, cómo puede pasar, qué locura?’ Se reenganchan, la verdad.”
“Son cosas que nosotros capaz no nos sentamos tanto a analizarlo, pero es una cosa muy grande. Que una universidad pueda estar haciendo satélites de esta índole, compitiendo con países como Arabia Saudita, muestra un desarrollo tecnológico del país impresionante y también la garra que tenemos. No importa a quien enfrente, el argentino siempre va a competir igual y mostrar que puede hacer lo mismo o mejor. Es el ingenio argentino.”
Diplomacia científica y transferencia comunitaria
Renata concibe su participación en el encuentro de Turquía como un insumo de trabajo para compartir con la comunidad universitaria a su regreso. Su meta es integrar los conocimientos sobre agendas aeroespaciales globales en iniciativas de divulgación e intercambio interdisciplinario.
Su labor en voluntariados de diplomacia científica le otorga herramientas para vincular la ingeniería con las ciencias sociales. Este enfoque busca convocar a estudiantes de distintas carreras para resolver problemáticas complejas de manera integrada.
“Allá en el congreso voy a aprender un montón de empresas y agencias, como pueden ser la NASA o la Agencia Espacial Europea, sobre los desafíos actuales del sector aeroespacial. A mí me gusta mucho diseñar propuestas educativas. Estoy en un voluntariado de relaciones internacionales y diplomacia, donde me dedico a diseñar propuestas de carácter de diplomacia científica.“
“Por ejemplo, diseñé uno este año de Aerospace y Política Internacional junto con otra compañera que salió espectacular. Ahí juntamos un montón de disciplinas: abogados, chicos que estudian Economía, chicos que estudian Aeroespacial, todos mezclados en grupo para diseñar soluciones a un desafío propuesto.“
“Siento que con todo lo que puedo aprender allá puedo traerlo también para diseñar más propuestas de este estilo, pero más enriquecedoras, con información más actual y con más perspectiva. Y por supuesto, el tema de los contactos, porque allá se puede conocer gente con la que se pueden terminar haciendo alianzas y proyectos muy importantes para la facultad y el país.”

El taller familiar como primer laboratorio de aprendizaje
El entorno familiar en Villa Elvira constituyó la base afectiva e intelectual que acompañó la vocación de Renata desde la infancia. El contacto directo con el taller mecánico de su padre despertó su primera curiosidad por los sistemas de engranajes y el funcionamiento de las máquinas
Sobre las raíces de su interés técnico y el rol clave del núcleo familiar en su carrera, Renata concluyó:
“Mi familia es uno de los pilares más fundamentales de todo esto. Mi papá es mecánico automotriz, entonces yo de chiquita me metía con él al taller y empezaba: quiero ver esto, quiero ver todo lo que sea una máquina, todo lo que se mueva y haga algo. Eso me inculcó un montón todo el tema de la ingeniería y los sistemas.”
“Mi mamá siempre estuvo a disposición para todo lo que yo necesitara, siempre me bancó. Son los que te terminan bancando incluso cuando te frustras, cuando te caes, cuando decís que estás cansada de que no te salga una. Son los que te empujan y te dicen: vamos para adelante. Lo mismo mis tíos y mi padrino, son personas muy importantes que siempre que uno cae te levantan, y cuando lográs algo, están ahí para festejar vos.”


