Ante la inminente llegada de la reconocida banda surcoreana de K-pop BTS a La Plata, la tranquilidad habitual en torno al Estadio Ciudad de La Plata Diego Armando Maradona comenzó a verse alterada por los preparativos logísticos.
Con shows previstos para el miércoles, viernes y sábado, el barrio amaneció con vallados perimetrales, pantallas gigantes y cartelería indicativa de accesos.
Con este panorama, el programa Palabras más palabras menos, conducido por Albino Aguirre en LA CIELO 103.5, envío al móvil a cargo del cronista Nicolás Chillón a la esquina de 24 y 32.
Allí se evidenciaron dos realidades opuestas: la de quienes le sacan un sustancioso rédito económico al evento y la de los comerciantes locales que sufren la caída drástica de clientes.
Rédito económico en la puerta del hogar
Para los vecinos radicados frente al estadio, la magnitud de la convocatoria representa una oportunidad única de generación de ingresos familiares.
Durante la recorrida, dialogó con La Cielo una frentista que acondicionó su vivienda para ofrecer gastronomía e instalaciones sanitarias al público. Consultada sobre las molestias de estos megaoperativos, la mujer fue contundente: “a mí no me complica”.
La vecina detalló la oferta comercial improvisada que preparó para estas jornadas: “Vendemos parrilla, y comida vegetariana también vamos a hacer”. Además, sumó un servicio altamente demandado por la multitud: “Hacemos baño”, lo que significa que alquilará momentáneamente su sanitario para quien lo necesite, o tenga una emergencia biológicamente impostergable.
Respecto a las tarifas que cobrará a los fanáticos, aclaró que “son precios accesibles”, aunque al momento de la nota no tenían un monto estipulado de manera definitiva. Quizás está evaluando la cadena de costos.
La entrevistada se refirió también a la logística cotidiana para entrar y salir del perímetro vallado en los días de mayor circulación.
Explicó que el tránsito vehicular se vuelve complejo por la gran cantidad de autos, pero la circulación peatonal se mantiene accesible mediante la identificación barrial: “Si decís que sos vecina, con permiso, pasás”. Remarcó que no queda encerrada y puede hacer sus mandados caminando, concluyendo que el espectáculo resulta favorable para su economía doméstica. Todo lindo y maravilloso.
La otra cara: persianas bajas y cortes
En contraste directo con esta postura, en la misma vereda de 32, pero en la otra vereda del operativo, los comerciantes tradicionales del barrio, cuya actividad depende del flujo peatonal y vehicular diario no lo ven igual.
El equipo de la radio se trasladó pocos metros hasta una cerrajería de la zona al momento en que su dueño abría las puertas del local y barría la vereda. Consultado sobre el impacto de los shows en días hábiles, el comerciante manifestó su malestar y aseguró que la presencia de la logística “perjudica más que colabora”.
El cerrajero criticó la falta de comunicación previa sobre los cortes de tránsito en arterias clave como la calle 26. Sostuvo que “no te avisan nada, solo te cobran lo que te cobra la municipalidad todos los meses, nada más”.
Asimismo, retrató las dificultades de movilidad al señalar que “salís y entrás a los empujones”. Esta restricción frena el ingreso de clientes: “Esos días de recitales te viene menos gente al negocio porque anda menos gente en la calle y la gente que quiere venir no puede llegar”.
Explicó que para la clientela en automóvil resulta “imposible” acceder, debiendo estacionar lejos y caminar, lo que desploma las ventas de su comercio durante toda la jornada.
Coexistencia tensa ante la marea de fanáticos
El informe puso de manifiesto la dualidad inevitable que generan los espectáculos masivos en áreas residenciales.
Mientras el vallado sobre la rambla organiza el ingreso para los miles de espectadores que arribarán al estadio Diego Armando Maradona, la convivencia barrial oscila entre el dinamismo comercial estacional y el ahogamiento del comercio de cercanía.
El debate en los estudios de LA CIELO 103.5 reflejó cómo un mismo evento cultural reconfigura la dinámica urbana platense, y perfila una grieta más.


