El Museo Héroes de Malvinas de Ensenada recibe el cañón de proa del destructor ARA Santísima Trinidad, una de las naves centrales de la breve recuperación de las islas en 1982. La llegada de la pieza se concretó gracias a las gestiones de los veteranos de guerra que sostienen el espacio, en conjunto con el Municipio de Ensenada.
El museo informó que la pieza «descansará para siempre» en sus instalaciones, “para que las futuras generaciones puedan conocer, recordar y honrar esa historia“. El evento será este mismo viernes a las 17 hs.
El ARA Santísima Trinidad fue construido en el Astillero Río Santiago (ARS), en Ensenada, y es el único destructor Tipo 42 del mundo construido fuera de Gran Bretaña. Fue botado el 9 de noviembre de 1974 y recibió el nombre del bergantín que comandó el almirante Guillermo Brown en 1815.

La primera nave en llegar a las islas
Durante la noche del 1 de abril de 1982, en el marco de la Operación Rosario, el Santísima Trinidad fue la primera nave en llegar a las islas Malvinas y desembarcar tropas argentinas. Había zarpado el 28 de marzo junto al resto de la Flota de Mar y, a las 21.18 del 1 de abril, el primer grupo de botes con comandos anfibios se desprendió de su casco.
Durante el conflicto, el destructor fue nave insignia de la Fuerza de Tareas 40. A bordo viajaron el comandante de la Fuerza de Tareas Anfibia, su Estado Mayor y el comandante del Teatro de Operaciones Malvinas. Desde sus equipos de radio se transmitieron los primeros mensajes que exigían la rendición de las autoridades británicas.
El devenir del buque también estuvo marcada por otra historia que precede a la Guerra. Fue cuando un atentado se perpetró durante su construcción en aquellos conflictivoa años ’70. Una acción de Montoneros provocó su hundimiento parcial y demoró las obras cerca de un año, según los registros históricos.
Del embargo británico al museo
Después de la guerra, el embargo británico de repuestos condicionó su mantenimiento (vale recordar que era justamente hecho con materiales británicos) y el destructor quedó como proveedor de piezas para su gemelo, el ARA Hércules. Su último viaje se produjo en 1989.
En enero de 2013, la rotura de una válvula de seis pulgadas provocó su hundimiento parcial en la dársena de la Base Naval de Puerto Belgrano. Allí permaneció casi tres años, hasta que fue reflotado en diciembre de 2015.
En 2020, un decreto del entonces presidente Alberto Fernández lo declaró «en desuso» y habilitó a la Armada a enajenarlo. Sin embargo, en 2021 un juez federal frenó su desguace por considerar que se trataba de un bien histórico.
Posteriormente, la Cámara Federal de Bahía Blanca confirmó la suspensión preventiva de la subasta. Entre las alternativas para su destino se contempló la donación de piezas a veteranos de guerra.
Un espacio para la memoria en Ensenada
El Museo Héroes de Malvinas funciona en el Fuerte Barragán, declarado Monumento Histórico Nacional, dentro de un hangar de la Fuerza Aeronaval.
En 2004, el Municipio de Ensenada cedió el predio a la asociación de veteranos Soberanía y Memoria 1806-1982, según información de la Provincia de Buenos Aires.
La incorporación del cañón de proa del Santísima Trinidad permitirá preservar una pieza vinculada con uno de los episodios centrales de la historia argentina reciente y con un buque construido en los propios astilleros de Ensenada.


