Una peligrosa e irresponsable maniobra particular desató un caos generalizado en la periferia de la capital bonaerense. Vecinos de la zona Oeste de La Plata dieron a conocer una lamentable situación luego de que un frentista decidió realizar “arreglos” por cuenta propia en la vía pública. El incidente generó un grave perjuicio colectivo en la infraestructura básica del barrio, dejando al descubierto los riesgos de ejecutar intervenciones informales sin autorización previa.
Las imágenes que circularon en las últimas horas muestran un verdadero desastre en uno de los puntos más habitados del sector periférico platense. Según explicaron los propios denunciantes, el responsable del domicilio trajo una máquina excavadora con la que comenzó a remover la tierra frente a su vivienda, sin tomar las precauciones ni realizar las evaluaciones técnicas necesarias sobre el trazado de los servicios públicos subterráneos.
Daños en la red pública y caos sanitario
La imprudente excavación tuvo consecuencias inmediatas para la red de distribución hídrica y el sistema de saneamiento local. En ese marco, los denunciantes señalaron que el responsable trajo la maquinaria pesada con la que excavó rompiendo caños de agua potable y removiendo parte de la infraestructura de las cloacas. El impacto de la pala mecánica perforó los conductos principales, provocando el anegamiento instantáneo de la vereda y la pérdida de presión en las viviendas aledañas.
La situación más crítica se registra en la zona de calle 33 entre 155 y 155 bis. En ese sector, numerosos vecinos se encuentran completamente sin agua en sus hogares y sufren por la presencia de filtraciones constantes que amenazan con anegar las estructuras de las fincas linderas. La mezcla de fluidos y la rotura del sistema cloacal generaron además una profunda preocupación ambiental y sanitaria entre los frentistas de la cuadra.
Reclamos multiplicados y pedido de intervención
Ante el avance del problema y la falta de soluciones inmediatas por parte del responsable directo, la comunidad del barrio comenzó a organizarse para solicitar la asistencia de los organismos correspondientes. Ahora piden respuestas firmes ante las autoridades locales y ante la empresa Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA). Los reclamos formales y telefónicos se multiplican a cada hora ante la imposibilidad de desarrollar las tareas domésticas elementales.
Los damnificados aguardan con urgencia por un plan de reparación integral que restituya el suministro de agua potable y neutralice el colapso de las cloacas. Mientras esperan la llegada de las cuadrillas técnicas de la empresa estatizada, los vecinos remarcan la necesidad de aplicar sanciones ejemplares para evitar que este tipo de intervenciones clandestinas pongan en riesgo los servicios esenciales de toda la comunidad.


