Investigadores del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología de Pinturas y Recubrimientos (Cidepint), un organismo dependiente del Conicet, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la CICPBA, avanzan en el perfeccionamiento de una técnica revolucionaria para el recubrimiento de piezas metálicas. El objetivo central de la investigación radica en erradicar por completo el cianuro de la galvanoplastia, un procedimiento industrial ampliamente utilizado en el país pero asociado históricamente al manejo de insumos altamente peligrosos.
Bajo la denominación “Cobreado sin cianuro: mejor adherencia”, este proyecto responde a la urgente necesidad de mitigar los riesgos humanos y ambientales derivados de la manipulación química en plantas industriales. La iniciativa fue seleccionada por el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires, otorgándole financiamiento para adquirir equipamiento analítico de última generación con el fin de acelerar la fase de pruebas experimentales.

Paola Pary opera el equipo con el que esperan poder estudiar a fondo las fallas del proceso para poder perfeccionarlo.
Nuevas alternativas para la galvanoplastia
La galvanoplastia consiste en la electrodeposición de una fina capa metálica sobre una superficie para conferirle mayor durabilidad, acabado estético o resistencia frente a la corrosión. Esta técnica resulta fundamental en la fabricación de autopartes, piezas mecánicas, grifería, joyería y componentes electrónicos. Dentro de este proceso, el cobre es un elemento insustituible para el acabado inicial, aunque tradicionalmente ha exigido baños químicos formulados con cianuro para garantizar la adherencia del metal.
La utilización de este compuesto representa un peligro latente en los entornos de trabajo debido a la eventual generación de gas cianhídrico, un compuesto altamente volátil y letal ante incidentes operacionales. Los investigadores explican que las soluciones cianuradas conservan estabilidad mientras su pH se mantenga alcalino; sin embargo, cualquier contaminación cruzada con soluciones ácidas de otros procesos industriales desencadena la emanación inmediata de vapores tóxicos.
El glutamato monosódico como sustituto clave
Para resolver esta problemática de la industria, el equipo científico desarrolló una innovadora fórmula denominada “CuGlu”, la cual utiliza glutamato monosódico —un aditivo ampliamente empleado en la industria alimentaria— como sustituto seguro del cianuro. Las pruebas preliminares han arrojado excelentes propiedades de adherencia sobre sustratos de acero común, alcanzando resultados exitosos tanto en ensayos de laboratorio como en pruebas sobre líneas de producción real.

El equipo adquirido gracias al FITBA (Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires)
No obstante, la adaptación del proceso a otras aleaciones comerciales presentó desafíos adicionales. Durante las experiencias sobre piezas de zamak y latón, los especialistas requirieron el apoyo del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) para ajustar la formulación, mientras que en acero inoxidable debieron profundizar los estudios fisicoquímicos para evitar desprendimientos frente a fluctuaciones térmicas.
Tecnología de precisión y transferencia industrial
Con el propósito de superar estas limitaciones técnicas, el centro de investigación adquirió en Países Bajos un electrodo rotante de disco-anillo compatible con los sistemas analíticos de sus laboratorios. Este instrumento de alta precisión permite evaluar en tiempo real la dinámica de las interfases metálicas bajo diversas variables operativas, optimizando los tiempos de desarrollo y reduciendo considerablemente las fases de experimentación.

De izq. a der. Paola Pary, Pablo Seré y Walter Egli, responsables del proyecto de cobreado sin cianuro.
La implementación del sistema CuGlu promete revolucionar el sector metalúrgico, beneficiando especialmente a pequeñas y medianas empresas o talleres artesanales que enfrentan severos costos para cumplir con las normativas sobre residuos peligrosos. Aunque la galvanoplastia tradicional basada en cianuro representa un estándar fuertemente arraigado desde hace décadas, la solución desarrollada en la capital bonaerense se posiciona como una alternativa sustentable y competitiva.
De esta manera, el avance científico generado desde el sistema universitario y científico platense no solo sienta un precedente en materia de innovación ambiental, sino que proyecta una solución exportable para erradicar definitivamente un insumo tóxico de la industria global.


