Hay lugares y momentos en los que los protagonistas del fútbol explotan y logran destacarse como en nunca antes. Lo dicho parece estar sucediéndole al exentrenador de Gimnasia Marcelo Méndez. El uruguayo, al frente del Montevideo City Torque desde hace poco más de un año, atraviesa un enorme presente. En semifinales de la Copa Sudamericana a la espera del cruce con el Atlético Mineiro de Eduardo Domínguez, también ha logrado extenderlo al terreno doméstico, donde es líder del Torneo Clausura de Uruguay.
Con 18 puntos de 18 posibles y con 18 goles a favor y sólo 5 en contra, el Torque de Méndez los mira a todos desde arriba puertas adentro, dondes está lógicamente invicto y con puntaje ideal tras seis fechas. Y en la tabla anual también ocupa un lugar de privilegio, segundo de Peñarol con 53 unidades, solo dos menos que el Manya y expectante de cara al 2027. Todo en poco más de un año para un DT que en su inicio en el Lobo había mostrado buenas credenciales, pero que poco a poco se fue desdibujando.

El pasado lunes dio cuenta de Central Español, al que goleó 4-1 en condición de visitante con doblete de Nahuel Da Silva, uno de Facundo Silvera y el restante a cargo del argentino Luka Andrade. Máximo Alonso, de penal, puso el 1-2 parcial para unos locales que poco pudieron hacer ante la gran sensación del fútbol Charrúa. Junto a sus ayudantes del campo Leonardo López y Mauricio Quezada y el profe Gabriel Miraballes, el DT ha logrado imprimirle una clara impronta a los suyos, quienes la llevan adelante adentro de cada cancha.
Es tal la mancomunión del grupo que el propio Méndez resultó protagonista de una canción que sus jugadores dieron a conocer una vez lograda la clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana tras dejar en el camino a Tigre. Una semana después del 1-0 en Victoria, los suyos cerraron la serie con el 2-1 de local para el desaforado: “Vino, Sprite y Hielo, el equipo de Marcelo” que se escuchó en las instalaciones del Torque y que ya llegó también a las tribunas.
Lo cierto es que luego de aquel paso por el Lobo que comenzó muy bien pero que luego se estancó, y del que incluso se recuerda una arenga suya pidiendo mayor intensidad y entrega a viva voz en pleno Bosque, no son pocos los fanáticos del Tripero que piensan, a futuro, con una nueva oportunidad para con el uruguayo. Eso sí, una vez que Ariel Pereyra cumpla con su contrato y que sea, a su vez, con un plantel mejor en nombres que el que tuvo el charrúa a su cargo durante aquel lapso por La Plata.


