La polémica por el “título inventado” que AFA le otorgó a Rosario Central escaló mucho más allá de la discusión local: terminó siendo analizada por The Athletic, el prestigioso sitio deportivo vinculado al New York Times, que dedicó un informe completo a la crisis dirigencial que atraviesa el fútbol argentino. El foco principal: Claudio “Chiqui” Tapia y la forma en que definió un campeonato que no figuraba en ningún reglamento previo.
El artículo describe como “inusual e improvisada” la decisión de declarar campeón de liga al equipo que más puntos sumó en la tabla anual, pese a no haber ganado ninguno de los torneos oficiales. Para el medio estadounidense, el movimiento representó un cambio abrupto en las reglas y un golpe directo a la credibilidad de la organización.
Estudiantes y su decisión, en boca de todos
La reacción de Estudiantes fue el segundo capítulo del escándalo. El plantel, en señal de protesta, dio el pasillo de honor de espaldas al campeón. Ese gesto, que recorrió el mundo en imágenes, fue interpretado por The Athletic como una “declaración de disidencia” frente a un sistema que parece tomar decisiones sin sustento y sin consenso.
El informe también apunta a las sanciones dictadas por AFA, que incluyeron castigos a jugadores y la suspensión de Juan Sebastián Verón. Según el análisis publicado, las medidas resultaron “excesivas” y expusieron una dinámica disciplinaria que luce más política que deportiva.
Además, el medio comparó el flamante trofeo argentino con el “Supporters’ Shield” de la MLS, aunque aclaró que en Estados Unidos ese galardón jamás se equipara al campeonato oficial. La comparación, lejos de suavizar el debate, amplificó todavía más la sensación de arbitrariedad en la decisión local.
Con la publicación del New York Times, el conflicto ya dejó de ser una interna doméstica: se transformó en un caso que cuestiona la transparencia, la organización y la confiabilidad del fútbol argentino, una liga que hoy se ve discutida dentro y fuera del país.

