Sin Lionel Messi, pero con la misma contundencia. La Selección Argentina se impuso 4-0 ante Bolivia en Córdoba, en un partido que prácticamente no tuvo equivalencias y que el equipo de Lionel Scaloni dominó de principio a fin.
Lautaro Martínez abrió el marcador y encaminó una noche tranquila para la Albiceleste. Después apareció Nico Paz, que volvió a dejar su sello con el segundo, mientras que Cristian Romero marcó de cabeza y tuvo además una responsabilidad especial: fue el capitán de Argentina ante la ausencia de Messi. El cuarto tanto llegó sobre el final, por obra de José Manuel López, el delantero de Palmeiras.
Bolivia nunca consiguió ponerse a la altura de un partido que Argentina manejó con autoridad. La diferencia entre ambos equipos quedó expuesta desde temprano y, más allá del resultado, la Selección volvió a mostrar que puede sostener su funcionamiento aun cuando su máxima figura no está en cancha.
La postal de la noche también tuvo un detalle particular en las tribunas. El encuentro se disputó en Córdoba con aforo reducido, como consecuencia de la sanción impuesta por FIFA tras los incidentes registrados en la final del Mundial. En una cancha con menos público del habitual, Argentina igualmente armó su propia fiesta: goleó, volvió a ganar y tuvo un nuevo dueño de la cinta.


