Marcos Rojo sigue trabajando para volver a Estudiantes, pero todavía hay una última puerta que abrir. El jugador, el Pincha y Racing ya están de acuerdo, con papeles firmados y todo, pero la operación necesita ahora el visto bueno de AFA para que el defensor pueda ser inscripto y, finalmente, convertirse oficialmente en refuerzo del equipo de Alexander Medina.
Rojo ya se encuentra entrenándose en City Bell, a la espera de que se resuelva la cuestión administrativa. El problema aparece con el cupo disponible para incorporar al defensor. En principio, ese lugar iba a generarse a partir de la lesión sufrida por Gabriel Neves, quien se fracturó la muñeca durante el partido frente a Rosario Central.
La situación, sin embargo, tiene una particularidad: la recuperación estimada de Neves es menor a cuatro meses, que es uno de los puntos que contempla la reglamentación para habilitar un reemplazo. El inconveniente es que, por el calendario del fútbol argentino, el volante recién estaría en condiciones de volver a jugar cuando comience la competencia del próximo año, es decir, cuando ya hayan transcurrido esos cuatro meses.

Un pedido encabezado por Rojo

Por eso, Estudiantes necesita pedirle una excepción a AFA para que el cupo pueda ser utilizado por Rojo. Y en esa gestión apareció también el propio protagonista. Rojo intervino para intentar ayudar a destrabar la situación, aprovechando la buena relación que mantiene con Claudio Tapia desde su etapa en Boca y la Selección Argentina. El defensor quiere volver a Estudiantes y ya dio un paso concreto al comenzar a entrenarse en City Bell. Ahora, la pelota está en AFA.
El acuerdo está. El jugador ya está en City Bell. Racing también dio el visto bueno. Falta el permiso que permita hacer oficial el regreso de Rojo al club que lo formó.


