Estudiantes y Rodrigo Braña se cruzaron y quedaron marcados a fuego. El Chapu llegó a un club del cual se enamoró y adoptó como propio, y el hincha, compañeros y dirigentes sintieron lo mismo por él. Hoy su carrera está llegando al final y todos lo sienten.
A los 39 años y con seis meses por delante de contrato, el volante Albirrojo viene pensando en dejar la actividad en el actual receso, es decir después del próximo partido ante San Lorenzo.
DE LA CONTINUIDAD AL ADIÓS
Rodrigo Braña empezó a hablar de su futuro en las últimas semanas. Incluso en el club lo saben y ya empezaron las gestiones para tratar de que el volante termine su contrato, el cual vence en junio del 2019. Pero la decisión la tiene el futbolista.
“Mentalidad y dedicación. Pasión para jugar, más allá que algo de genética hay. A esta edad lo importantes es tener la gana de competir y tener el nerviosismo lógico a la hora de venir a una cancha”, así definió el Chapu Braña como llegó a los 39 años jugando en primera división.
Al ser consultado por su futuro contó que “no tengo contras para seguir jugando, tengo que ser un agradecido de jugar a esta edad en primera división. Hasta hace dos meses estaba jugando Copa Libertadores. No me puedo quejar. Tengo que pensar que es lo mejor para el club y para mí”.
Y agregó: “tengo que tomar una decisión tranquilo, aunque el club no me obliga a tomar una decisión y ver que es lo que me depara el futuro. Voy a pensar y hablar con Agustín (Alayes)”.
BRAÑA Y EL EQUIPO
Rodrigo Braña jugó la mayoría de partido que disputó Estudiantes en el semestre, entre Superliga, Copa Argentina y Copa Libertadores. Desde adentro y desde afuera sabe muy bien cómo está el equipo.
Después del encuentro ante Lanús le preguntaron por el juego del Pincha y concluyó que “por momentos jugamos bien pero bueno es lógico, no venimos de un gran semestres y faltando dos fechas tratamos de terminar lo mejor posible”.



