La búsqueda de Gimnasia para encontrar al reemplazante de Fernando Zaniratto choca con la realidad económica del club. Con técnicos disponibles que gustan desdelo deportivo, la dirigencia comandada por Carlos Anacleto se encontró con un mercado que excede lo que el club puede pagar y por eso se dilata la llegada del nuevo deté.
La muestra por demás elocuente de ello es lo que pasó con Omar De Felippe, con quien había cercamientos en cuanto a la forma de trabajo y proyecto deportivo. Al técnico le gustaba el desafío, pero al momento de hablar de dinero, la negociación retrocedió a foja cero: el Lobo le ofreció al ex entrenador de Central Córdoba muchísimo menos de lo que pretendía y, a menos que haya un cambio radical en la situación, esa chance está prácticamente caída.

Nombres, dólares y la barrera económica
Otro de los entrenadores sondeados fue Diego Alonso. El Tornado agradeció el convite y dijo no. Adujo que espera una oferta de Europa. Pero la búsqueda hizo ruido. Si Gimnasia no pudo acercarse ni un poco en los números con De Felippe, ¿podía pagar a Alonso?
Otra alternativa que hay sobre la mesa es la de Julio Vaccari. El ex entrenador de Independiente, Vélez y Defensa y Justicia es otro de los nombres que gustan, en especial al Director Deportivo Germán Brunatti. Pero ojo, que hay dos detalles no menores.
El primero está centrado en que hay dudas si este es el momento (por plantel, urgencia, material, etc) para que Vaccari dirija al Lobo. Y el segundo, el mismo que alejó a De Felippe: Vaccari es un deté cotizado y nada barato entre los nombres que dan vueltas.

Con este panorama, saber quien reemplazará a Zaniratto es una incógnita. Primero que nada porque dar con el perfil buscado nunca es fácil, y después, porque el club choca contra su propia realidad económica, que parece ser un fuerte condicionante a la hora de salir al mercado de los técnicos.

