Facundo Farías volvió a UNO como rival, fue uno de los grandes protagonistas de la victoria 2-1 de San Lorenzo ante Estudiantes y, después del partido, dejó una reacción que encendió todavía más a los hinchas del Pincha. Ya en el vestuario visitante, el delantero ingresó eufórico y lanzó una frase que rápidamente comenzó a circular entre los fanáticos albirrojos: “¿Qué ganó, Estudiantes? ¡Poné música!”.
El festejo no pasó inadvertido. Mucho menos por tratarse de un futbolista que todavía pertenece a Estudiantes y se encuentra cedido en San Lorenzo, circunstancia que generó bronca entre los hinchas. La molestia no estuvo vinculada únicamente con la derrota, sino también con la forma en la que Farías celebró un triunfo frente al club dueño de su pase y en el que nunca terminó de consolidarse como se esperaba.
El clima alrededor del atacante ya había sido particular desde antes del pitazo inicial. Farías fue silbado cuando la voz del estadio anunció su nombre y, con el correr de los minutos, esa reprobación aumentó. A los 24 minutos estuvo a centímetros de convertir uno de los goles del campeonato: recuperó una pelota en mitad de cancha, vio adelantado a Iacovich y probó desde aproximadamente 50 metros. El remate terminó estrellándose en el travesaño.
A partir de allí, cada intervención suya recibió una reacción todavía más fuerte desde las tribunas. Algunos lujos y su creciente influencia en el juego de San Lorenzo profundizaron el fastidio de la gente. Y es que Farías terminó convirtiéndose en una de las principales figuras del Ciclón, manejando varios ataques y generándole problemas constantes a la defensa de Estudiantes.
Su regreso a UNO terminó, además, con una preocupación física. El atacante debió abandonar el campo por una molestia en la rodilla izquierda y volvió a escuchar silbidos cuando dejó la cancha. Sin embargo, la escena que terminó de potenciar la polémica ocurrió puertas adentro. Porque mientras Estudiantes procesaba una derrota dolorosa como local, Farías ingresó al vestuario visitante celebrando a los gritos.
La frase terminó de romper cualquier clima de indiferencia alrededor de su regreso. Farías sigue siendo patrimonio de Estudiantes, pero su presente está completamente ligado a San Lorenzo. Y después de haber sido figura en UNO, su celebración posterior dejó una herida todavía más profunda entre los hinchas del Pincha.


