Gimnasia hizo lo que tenía que hacer para mantener viva la ilusión. El equipo de Ariel Pereyra derrotó 1 a 0 a Vélez en el José Amalfitani y se metió en los cuartos de final del Torneo Apertura. El Lobo debió sufrir más de la cuenta por la expulsión de Enzo Martínez apenas iniciado el complemento, pero se hizo fuerte y consiguió defender la ventaja.
De esta manera, el festejo puertas adentro se mostró acorde a lo que costó la victoria. Una vez que Andrés Gariano decretó el desenlace tras los nueve minutos de tiempo recuperado, el plantel tiñó de locura azul y blanca el vestuario visitante. “Y dale Lo, y dale Lo” fue el grito de guerra no sólo de los que jugaron, sino también de aquellos que acompañaron a la delegación.
Protagonistas sobre las mesas, saltos en manada y delirio total para un grupo que dio el primer paso en el primer mata-mata y que buscará seguir escribiendo capítulos de esa índole. Pasó Vélez en su cancha y ahora se viene River en la suya. Mientras tanto, jugadores, cuerpo técnico e hinchas sueñan de manera conjunta con seguir en la pelea.
Ese festejo que se vio en el vestuario también se reflejó en distintos puntos de la ciudad y en cada hogar tripero que defendió, desde la distancia y a su manera, el 1-0 de Torres. Otra muestra de carácter para un equipo que sigue con el ánimo por las nubes y siente que tiene lo necesario para pelearle de igual a igual a cualquiera.


