El mundo del fútbol puede ser tan hermoso como cruel. Son pocos los que llegan y muchos los que quedan en el camino. Sin embargo, también suelen haber historias particulares de aquellos a los que de alguna manera expulsa. Eso parece haberle sucedido a Matías Rosso, quien a sus 32 años y con pasado en Estudiantes, busca una nueva oportunidad.
El mediapunta, que actualmente se desempeña como repartidor, se volvió viral en las últimas horas por una publicación en sus redes en la que repasó un poco de su pasado. Surgido en Chacarita, club con el que ascendió, llegó al Pincha en 2015 y fue parte de aquel grupo que jugó la Copa Libertadores de ese año con Mauricio Pellegrino al frente.

Jugó ocho partidos con la camiseta del León, en un plantel que compartió por ejemplo con Guido Carrillo. Seis de ellos en el marco del torneo de Primera División y los restantes en la competencia internacional: en el 4-0 ante Independiente del Valle en Ecuador que depositó al Pincha en la fase de grupos y en el empate 1-1 ante Atlético Nacional de la siguiente instancia.
Tras ello, tuvo pasos por diferentes clubes del Ascenso, pero sin poder asentarse. Jugó en Aldosivi, Estudiantes (BA), volvió a Chaca y tuvo un último intento en Gimnasia y Tiro de Salta, donde se desempeñó hasta diciembre del 2019. No obstante, con la llegada de la pandemia quedó sin club y desde ese momento debió buscar una nueva fuente de trabajo.
Así apareció la determinación y necesidad de alejarse del fútbol y reinventarse laboralmente, en este caso como repartidor. De hecho, del repaso de ese cambio surgió el posteo que se volvió viral. “Jugué en Primera División, llegué a jugar una Libertadores con Estudiantes, ascendí al Nacional con Chacarita, tengo más de 15 goles y acá estamos. Prohibido rendirse”, expresó.


