Abel Balbo, entrenador de Estudiantes, daba indicaciones al costado del campo de juego, mientras sus jugadores discutían con el árbitro, Andrés Merlos, tras anular el penal que le había cobrado a Sarmiento, y un grito de Juan Sebastián Verón se impuso en el ambiente.
El vicepresidente primero del Pincha vive los partidos al costado del campo, cerca del túnel por el cual ingresan y salen los planteles a los vestuarios, y muy cerca del banco de suplentes local.
A los 25 minutos del segundo tiempo, y después de una jugada en la que Estudiantes sufrió cuando Andrés Merlos le marcó penal ante la extensión del brazo de Luciano Lollo, Juan Sebastián Verón rompió en una serie de gritos.
“Batas de boludear”, “basta, basta”, “basta de fulbito”, fueron algunas de las frases que pronunció, a los gritos, el vicepresidente Albirrojo al ver que el equipo se quedaba y sufría.
Los dirigidos por Abel Balbo tenían un gran predominio del balón, dominaban a su rival, pero carecían de profundidad y de llegadas para ampliar la ventaja en el marcador. Rápidamente, después de los gritos de Verón, el entrenador movió el banco de suplentes y mandó a la cancha a José Sosa y Mauro Boselli.


