Se terminó la novela. Marcos Rojo selló su salida de Racing y volverá a jugar con la camiseta de Estudiantes. Después de varios días de negociaciones, llamados y una fuerte resistencia inicial de Diego Milito, el defensor logró destrabar su situación y cumplirá uno de sus grandes deseos: regresar al club donde se formó y disputar la Copa Libertadores con el Pincha.
Las ganas de Rojo de volver a Estudiantes fueron determinantes para que la operación llegara a buen puerto. El defensor de 36 años hizo un importante esfuerzo para concretar su salida de Racing y facilitar una negociación que por momentos parecía trabada. Su decisión de regresar a La Plata fue firme desde el comienzo y terminó siendo una de las claves para destrabar el conflicto.

En las últimas horas había aparecido una propuesta que podía representar cerca de un millón de dólares para Racing, contemplando la deuda que la Academia mantiene con el jugador, el dinero ofrecido por Estudiantes y diferentes objetivos vinculados a la participación en la Libertadores. El gerente general y Sebastián Saja, director deportivo, habían dado el visto bueno a la operación, aunque Milito se había mostrado reticente a dejarlo salir.
Finalmente, esa postura pudo ser superada y Rojo consiguió la salida que buscaba. El defensor deja Racing y vuelve a ponerse la camiseta del Pincha, en un movimiento que tiene además un enorme componente emocional: regresa al club que lo formó, donde debutó profesionalmente y del que se fue siendo muy joven para iniciar su carrera en Europa.

Ahora comienza una nueva etapa. Rojo vuelve a Estudiantes para jugar la Libertadores, justo en el momento en que el equipo de Alexander Medina se prepara para afrontar las semifinales ante Flamengo. Después de una novela que tuvo ofertas, deudas, negociaciones y una pulseada dirigencial, el final que quería el jugador finalmente llegó: Marcos Rojo vuelve a casa.


