Será una noche de emociones. Una noche de la que todavía no hay plena noción, pero que marcará un antes y un después. Se despide Lionel Messi, el 10, el capitán, el dueño de los sueños de todos los argentinos en este último tiempo. La bandera, el orgullo, el creador de las emociones más profundas. Y si de emociones se trata, el que empezó a contagiarlas fue el propio capitán, con lágrimas en los ojos en el micro que lo trajo al Monumental.
Un imagen que muestra lo que él ya está sintiendo y lo que va a vivir en el Monumental, cuando la Selección enfrente a Benín. Con un pañuelo, el 10 intentó secarse todas las lágrimas de un momento que sin dudas lo moviliza. Pero que en definitiva, enseguida se viralizó y conmovió a todos.
Mientras tanto, el Monumental lo espera con ansiedad. Y también, con alegría. Porque si bien se trata de una despedida, los hinchas decidieron que la mejor manera de homenajearlo era con alegría. La misma que él le dio a todos los argentinos durante todo este tiempo.


