Luego de la victoria ante Sarmiento y del adiós en cancha con todo el plantel, Eduardo Domínguez tomó la palabra en conferencia de prensa. El ahora extécnico de Estudiantes se despidió oficialmente del Pincha tras tres años y cinco títulos. Su futuro inmediato ya está en Brasil, donde dirigirá a Atlético Mineiro.
“Me fue difícil tomar la decisión, porque, como siempre dije, yo me siento feliz acá, estoy bien. Pero tuve que poner en la balanza personal seguir impulsando lo que es mi carrera”, comenzó el Barba. “Gracias a la institución que me ha entendido, que ha valorado el trabajo a través de todo este tiempo. No es que no puso reparos, buscaron la manera de que siga comandando el equipo. Pero yo siento que, como tuve todo ese motor para iniciar mi camino acá, hoy siento que nos tenemos que soltar la mano”, agregó rápidamente.

Tras explicar los motivos, hizo hincapié en lo que fueron estos tres años en el banco albirrojo. “Ni en los mejores de mis sueños pensé que la gente iba a sentirse identificada con la cantidad de equipos de pudimos presentar. Muchas veces lo hemos hecho de buena manera, muchas veces nos ha costado. Pero el agradecido soy yo para con todos los hinchas, que hacen a la institución tan grande”, remarcó.
Luego llegó el momento de los agradecimientos, con especial foco en Marcos Angeleri, su mano derecha en el León. “A Martín (Gorostegui) y a Sebastián (Verón) que son los dos procesos de presidentes que tuve acá, que me empujaron a mejorar, a ser mejor profesional. Me hicieron elevar las exigencias de los grupos que tuvimos. Yo soy muy agradecido a ellos dos”, indicó Domínguez.
“Y obviamente, más allá de que hay todo un equipo de trabajo, con Marcos (Angeleri) soy…fue casi incondicional conmigo. En los buenos momentos me contuvo. En los malos me agarró y me hizo pisar firme. Y cuando hay veces que uno piensa que de este lado no necesita confianza, él era el motor que alimentaba mi confianza. No tengo palabras de agradecimiento para con él”, expresó el Barba.

Tras ello, el DT recordó a los grandes pilares de los diferentes equipos. “A todos los jugadores que han pasado por toda mi etapa. Grandísimos jugadores como Fede Fernández, como Enzo Pérez, Pablo Piatti, Mariano Andújar, Mauro Boselli. Hoy sigo disfrutando a José Sosa, a Guido, al Ruso. Ellos fueron estandartes de los diferentes ciclos que hemos compartido”, recordó el entrenador.
En cuanto a lo que viene para el Pincha, hizo foco en el grupo que queda. “Siento que hay un grupo de jugadores que va a dar lo mejor y que tiene un objetivo claro. Y el objetivo claro no es del entrenador, es del grupo, de la institución”, manifestó. “Al que le toque estar, lo va a hacer de la mejor manera porque hay un grupo de jugadores que quieren seguir ganando después de ganar. Estoy completamente agradecido a todos”, completó en ese sentido.
La chance de una vuelta a futuro
Sobre el cierre, Domínguez habló de un futuro y de una posible vuelta. “Será un hasta luego, como se dice. O no se sabe. O no lo sabemos. Verdaderamente no lo sabemos”, expresó. “Uno cuando llega al Club, te abraza, te atrapa. Es difícil soltarte. Y hoy nos tenemos que despedir y agradecer a todos”, agregó el ahora ex DT del Pincha.
“No sé cómo cerrar esta pequeña despedida. Pero de nuevo, jamás en todos los sueños que tuve como entrenador, me imaginé un escenario como tal. Que la gente me haya respetado como me respeta. Que me tenga el cariño que me tienen. Soy muy pero muy agradecido. Muchas, pero mcuhas gracias Estudiantes. Muchas gracias a todos”, cerró un emocionado Domínguez.


