Cuando parecía que Gimnasia se volvía de Mendoza con las manos vacías, Agustín Colazo apareció sobre la hora para marcar el 1-1 ante Independiente Rivadavia y darle vida al equipo de Ariel Pereyra.
El festejo, sin embargo, tuvo que esperar. La jugada quedó bajo revisión del VAR y durante algunos instantes reinó la incertidumbre en el Bautista Gargantini, hasta que finalmente llegó la confirmación y el gol del delantero fue convalidado.

Colazo apareció cuando Gimnasia más lo necesitaba
El Lobo había comenzado perdiendo desde los primeros minutos, luego del gol de Juan Manuel Elordi, y durante el encuentro buscó por diferentes caminos una igualdad que se le venía negando.
Incluso en el primer tiempo había estado cerca: Nicolás Bolcato respondió ante Nacho Fernández y Lucas Janson, evitando la caída de su arco.
Pero Gimnasia insistió hasta el último suspiro. Cuando el partido se escapaba, apareció Colazo, llegó la revisión y, después de varios segundos de suspenso, el VAR terminó desatando el desahogo Tripero en Mendoza.


