Justo antes del mundial que se disputará en EE.UU, México y Canadá, los torneos continentales llegaron a su fin con suerte dispar para los equipos argentinos.
En la Copa Libertadores, los argentinos que lograron meterse entre los 16 mejores fueron Independiente Rivadavia, Rosario Central, Platense y Estudiantes de La Plata, que ahora esperan el sorteo de octavos de final para conocer a sus rivales. El mejor de ellos fue el elenco mendocino, que tuvo una marca impresionante: ganó cinco de los seis partidos que jugó y quedó solo por debajo de Flamengo en la tabla de los primeros debido a la diferencia de gol.
Central se aprovechó del grupo que le tocó y perdió en la última fecha la chance de ser primero y Estudiantes y Platense tuvieron una clasificación épica: el Pincha ganó en el tercer minuto de descuento y el Calamar lo hizo en Brasil ante el poderoso Corinthians.

Sin embargo, varios gigantes quedaron en el camino. El caso más resonante fue el de Boca Juniors, que quedó eliminado en fase de grupos tras perder como local frente a Universidad Católica y deberá disputar el repechaje de la Sudamericana ante O’Higgins de Chile.
En la otra vereda aparece River Plate, que terminó siendo el único representante argentino que avanzó directamente a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Millonario cerró una sólida fase de grupos y se ilusiona con pelear el título continental.
Por su parte, Boca, Tigre y Lanús tendrán una segunda oportunidad internacional y jugarán los playoffs de la Sudamericana frente a equipos provenientes de ese mismo certamen, buscando un lugar en los octavos.
De esta manera, el fútbol argentino todavía mantiene una presencia fuerte en las competencias de CONMEBOL, aunque con un saldo irregular entre grandes alegrías, clasificaciones históricas y eliminaciones que dejaron mucha preocupación.
Así quedaron los cuadros de Libertadores y Sudamericana



