El fútbol argentino ya está en acción. No sólo por su apretado calendario en el torneo Apertura, sino porque ya se vienen jugando varios partidos correspondientes a los 32avos de la Copa Argentina. Y en ese marco, Barracas, el rival de Gimnasia este lunes, vivió el jueves una situación muy particular, de alta tensión. Lo positivo: remontó un 0-2 ante Temperley, lo ganó en los penales y pasó de fase. Lo malo: fue tras un verdadero escándalo en el entretiempo.
La cuestión es que en la primera etapa, el Celeste sorprendió al Guapo en cancha de Arsenal: le marcó dos goles y parecía tenerlo nocaut. Eso hizo que el rival de Lobo en la próxima fecha se fuera el descanso en llamas. Tanto, que el hijo del entrenador, Rodrigo Insua, volvió a la cancha para el segundo tiempo con la mano y el codo con dos vendajes rojos. ¿Qué pasó?
En una acalorada discusión camino al vestuario, el lateral rompió una ventana de vidrio con su puño. Y lo peor es que todo siguió adentro, porque el clima estaba tan caliente que, según trascendió, hubo cruces entre varios jugadores, con muchas recriminaciones por la actitud del equipo en la primera etapa.
Una de ellas fue justamente camino a ese vestuario en llamas, entre Insua y Dardo Miloc, ex jugador del Lobo, a quien no le gustó que el lateral se fuera solo al vestuario, antes que todos, con una bronca que volaba. “Esperá que salimos todos juntos”, le tiró el ex volante tripero, también muy caliente. Ah, Insua padre sacó al ex Gimnasia a los 18 minutos del segundo tiempo. ¿Un pase de facturas por la discusión con su hijo?
La realidad es que Rodrigo Insua salió con esos dos vendajes y restos de sangre en su mano. Al punto que en un momento se le desataron los cordones y fue el Demonio Hauche, delantero de Temperley, el que lo ayudó a que se los pudiera atar en un gesto de cortesía, porque la lastimadura en su mano no se lo permitía.
Que uno de los más calientes haya sido el hijo del DT no es menor: fue todo un mensaje para sus compañeros. “Sé que tuvo un corte, pero no lo vi. Me imagino que estará bien”, dijo Rubén Insua en TyC Sports.
Zafó todo con dos goles de Bruera
Pese a toda esa situación, el Guapo reaccionó en la segunda etapa y lo empató con dos cabezazos de Facundo Bruera. El ex Estudiantes, que ya supo amargar al Pincha, fue el salvador del equipo de Insua porque después en los penales se terminó imponiendo por 4 a 3. De lo contrario, hubiera enfrentado al Lobo envuelto en una verdadera crisis.



