Boca fue a buscar una hazaña al Maracaná y terminó escribiendo una de esas páginas que alimentan su historia copera. Obligado a remontar el 0-1 sufrido en La Bombonera, el equipo de Rodolfo Arruabarrena salió a jugar la revancha con decisión, personalidad y una convicción que se hizo sentir desde el comienzo. No había margen para especular y el Xeneize entendió rápido que la clasificación se jugaba con el corazón, pero también con fútbol.
El golpe llegó a los tres minutos. Tras un córner ejecutado por Lautaro Blanco, Lautaro Di Lollo ganó de cabeza y puso el 1-0 que igualó la serie y cambió el escenario de la semifinal. Boca encontró confianza, se animó a jugar lejos de su arco y aprovechó los espacios que dejó el conjunto brasileño. A los 33 minutos, Sebastián Villa lanzó una pelota precisa para Miguel Merentiel, que quedó mano a mano con el arquero Léo Jardim y definió con categoría para establecer el 2-0. El Xeneize había dado vuelta la eliminatoria y silenciado, al menos por un rato, al mítico estadio brasileño.

Pero el Maracaná todavía guardaba sufrimiento. En el segundo tiempo, Vasco da Gama adelantó sus líneas, comenzó a presionar y encontró el descuento a través de José Luis Rodríguez, a los 65 minutos. El 1-2 volvió a emparejar el global y dejó a Boca otra vez contra las cuerdas: los brasileños recuperaron la ilusión y los penales comenzaron a aparecer en el horizonte. El equipo argentino debió resistir, aguantar la embestida y sostener una clasificación que se le escapaba de las manos.
Hasta que apareció el capitán. Leandro Paredes, que había sufrido un desgarro apenas once días antes, ingresó en el complemento y terminó convertido en el héroe de la noche. A los 88 minutos, recibió fuera del área y sacó un derechazo potente, con efecto, que sorprendió a Jardim y terminó en el fondo de la red. Fue el 3-1, el golpe definitivo y el grito que necesitaba Boca para transformar la tensión en desahogo. El Xeneize ganó 3-2 en el global, conquistó el Maracaná y se metió en la final de la Copa Sudamericana.

Ahora, Boca tendrá la oportunidad de ir por el título en la definición del certamen continental, prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla. Enfrente estará Atlético Mineiro o Montevideo City Torque. Después de una serie que lo obligó a levantarse, sufrir y resistir, el equipo argentino vuelve a instalarse en una final internacional. Y lo hizo a su manera: con carácter, con mística y con un bombazo de Paredes que ya quedó grabado en la noche brasileña.


