En mayo de 1988, Melo, un pueblo uruguayo pegado a la frontera con Brasil, esperaba a Juan Pablo II. Se hablaba de 50.000 peregrinos y nadie dudaba de que esa multitud iba a “arreglarle el año a la ciudad”. Es el punto de partida de El baño del Papa, la película que dirigieron César Charlone y Enrique Fernández en 2007 y que pocos recuerdan. Vale la pena hacer ese ejercicio esta semana, porque Luján está rodando una versión propia con el guion dado vuelta.
Los vecinos de Melo armaron puestos, amontonaron chorizos, hornearon tortas, compraron banderines y medallitas. Beto, un contrabandista que cruza la frontera en bicicleta, entiende que la plata verdadera está en otro lado: si viene tanta gente, va a necesitar un baño, y él lo va a construir en el frente de su casa para cobrarlo.
Mientras el pueblo vende lo que entra, Beto se dedica a lo que sale. Se endeuda, agota a su mujer Carmen, decepciona a su hija Silvia, que sueña con trabajar en los medios, y entierra de a poco su viejo sueño de comprarse una moto. (la película está libre de ver gratis en YouTube, y verdaderamente vale la pena).
El Papa vino y el negocio no
El Papa llegó, ofició la misa y se fue. Las reseñas hablan de unos 8.000 fieles, una fracción de lo anunciado. Nadie vendió nada y el baño de Beto, según la sinopsis más repetida, lo usó una sola anciana.
Hacia el final, Beto le reclama a la tele y al cielo que el Papa no se haya enterado de la miseria de la gente que lo recibió. Es una comedia con fondo amargo.
Luján, la “remake” pero al revés
León XIV, de 71 años, fue operado el martes 13 en el Policlínico Gemelli de Roma por un adenocarcinoma de pulmón y recibió el alta el sábado.
Rezó el Ángelus este domingo desde la ventana de su estudio. La gira por Uruguay, Argentina y Perú está prevista del 6 al 17 de noviembre, con cuatro días en el país, del 8 al 11. Faltan los estudios que dirán si necesita más tratamiento, no hay confirmación definitiva del viaje y el cardenal Pietro Parolin ya había dicho que habrá que esperar su evolución.

Luján, mientras tanto, trabaja como si ya tuviera el sí. El registro municipal para ofrecer alojamiento pasó de 309 a 426 anotados después del diagnóstico, y la comuna asegura que no hubo bajas.
La aplicación de alojamiento Booking registró un aumento de búsquedas del 1.803% en Luján. El Real Hotel Luján, a dos cuadras de la Basílica, tiene completo del 9 al 12 de noviembre y no recibió pedidos de reembolso. Una vecina de 20 años, mamá desde hace un mes, publicó su casa para seis personas a seis millones de pesos por la estadía completa.
La paradoja del baño
En la película ambientada en Melo, Uruguay, la certeza era el Papa y la incógnita era la multitud. En Luján es al revés: el Gobierno bonaerense proyecta entre 3 y 4 millones de personas para la visita y la incógnita es el Papa.
Beto, en el film de hace casi 20 años, apostó a una muchedumbre que no apareció en el lejano 1988. Luján apuesta a una muchedumbre que se da por hecha y a una agenda que depende de lo que digan los médicos. Si la película era una advertencia sobre vender antes de que llegue el cliente, esta vez el cliente está descontado y lo que falta confirmar es el motivo.
Los comerciantes que cita el diario porteño Clarín reproducen, cada uno, una estrategia distinta.
Pablo Ibalo mantiene el aviso de su local porque si lo baja y el Papa viene, pierde plata.
Sonia Fernández va a bajar el suyo porque no cree que venga, aunque sospecha que, si viene, los alquileres se cierran a último momento.
Mirta Álvarez estampó unas 50 remeras, compró 500 lisas, 100 gorras y 100 banderas y decidió esperar.
Néstor, que tiene todo para sublimar, ya hizo tazas con la cara de León XIV. Entre el que sostiene, el que se baja y el que espera, la Argentina demuestra que sabe operar en cualquier mercado, incluso en uno donde lo único que cotiza es una fecha.
Tres semanas para equivocarse
Alberto Nicosia, presidente de la Cámara de Comercio de Luján, explicó que la organización sigue su curso porque, si se abandona, y después el Papa viene, se atrasaría todo.
Es la misma lógica de aquel “Beto” de la peli, con otro apellido: construir ahora para no quedar afuera si el milagro se da. La Municipalidad del partido de Luján sostiene que todo se mantiene en pie, y la misa en la plaza de la Basílica figura en la agenda para el miércoles 11 de noviembre, a las 10.
En la película, lo único que dejó ganancia fue algo que no figuraba en el presupuesto: el personaje de Silvia terminó entendiendo mejor a su padre. En Luján todavía hay tiempo para que el balance sea otro. Faltan tres semanas para el 8 de noviembre, y con los estudios pendientes cualquier confirmación firme llegará más tarde que las remeras.


