Facundo Farías tendrá este domingo uno de esos partidos que inevitablemente arrastran una historia detrás. Desde las 18, Estudiantes recibirá a San Lorenzo en UNO y el delantero de 24 años estará del lado visitante, aunque su pase siga perteneciendo al Pincha. Un escenario particular para un futbolista que llegó a La Plata como una apuesta fuerte, que no consiguió la continuidad esperada y que ahora busca recuperar en Boedo aquella versión explosiva que lo había llevado desde Colón hasta Inter Miami.
Estudiantes había desembolsado en 2025 US$ 4.500.000 por el 70% de la ficha de Farías, una inversión importante por un atacante que venía de compartir plantel con Lionel Messi en Estados Unidos y que todavía conservaba un amplio margen de crecimiento. Sin embargo, su recorrido con la camiseta albirroja estuvo lejos de tener la continuidad imaginada: cerró su etapa de 2026 con 19 partidos oficiales, dos goles y ninguna asistencia, repartidos entre 12 encuentros de torneo local, uno de Copa Argentina y seis de Copa Libertadores.
Ese déficit de minutos es justamente uno de los puntos que Farías considera determinantes para explicar su presente y también para proyectar su futuro. En diálogo con Diario Olé, el delantero se mostró convencido de que todavía puede recuperar —e incluso superar— la versión que había maravillado en sus primeros pasos en Colón.
“Sé que con continuidad y minutos voy a volver a ese nivel e incluso a mejorarlo porque ahora tengo más experiencia y más madurez para tomar decisiones. Espero poder demostrarlo”, aseguró.

La diferencia, según reconoce, pasa también por el lugar que ocupa hoy dentro de un plantel. Ya no es aquel juvenil de 18 años que irrumpía sin cargas sobre sus hombros. “En Colón no tenía responsabilidad de nada, estaban los más grandes y yo jugaba con total libertad”, recordó. Ahora, con 24 años y un recorrido que incluye Argentina, MLS y competencias internacionales, entiende que las exigencias cambiaron.
“Intento seguir haciéndolo porque quiero seguir disfrutando, pero al mismo tiempo siento que ocupo otro lugar. Además, la gente de San Lorenzo me agarró enseguida mucho cariño y tengo esa responsabilidad de devolvérselos con buenas actuaciones”, explicó.
Y ahí aparece el condimento central del domingo. Porque Estudiantes y San Lorenzo se medirán en UNO en un duelo directo, y Farías quedará parado justo en el medio de dos camisetas que representan momentos muy distintos de su carrera. Una es la del club que realizó una fuerte inversión por su ficha y al que todavía pertenece. La otra, la que hoy le ofrece los minutos que buscaba.
El propio delantero, de todas formas, intentó quitarle dramatismo al reencuentro. “Yo lo tomo con tranquilidad e intento demostrar en todos los partidos por igual”, sostuvo. Aunque inmediatamente reconoció el peso particular que tendrá el encuentro: “Es importante porque es un rival directo y también es el club al que pertenezco porque acá estoy a préstamo”.

La definición resume su presente con claridad: “Lo tomo con naturalidad y sabiendo que en esta ocasión me toca defender a San Lorenzo”.
Será, entonces, mucho más que otro partido para Farías. No tanto por lo que él quiera cargarle emocionalmente, sino por todo lo que representa alrededor. Estudiantes verá enfrente a uno de sus activos más importantes, mientras San Lorenzo tendrá en cancha a un jugador que intenta reconstruir, a base de minutos, la versión que alguna vez lo convirtió en una de las grandes apariciones del fútbol argentino.


