El 17 de octubre de 1945 tuvo uno de sus puntos de partida en Berisso y Ensenada. Las columnas que salieron a primera hora desde esas dos ciudades entraron a una Plaza de Mayo que ya estaba desbordada, con temperaturas que superaron los 30 grados durante la tarde.
Atrás había cinco días de conflicto. Perón había sido detenido el 12 de octubre y llevado a la isla Martín García. Berisso amaneció el 13 con la noticia, el sindicato clausurado y casi todos los delegados de los frigoríficos presos; los que escaparon a la redada se escondieron y desde ahí empezaron a armar la resistencia. Entre Swift y Armour se concentraban unos 14000 obreros.

Del lunes 15 al martes 16: carteles, banderas y un puente
El lunes 15 los obreros del Sindicato Autónomo de la Carne, que conducía Cipriano Reyes, salieron a la calle en Berisso y Ensenada con carteles y banderas para pedir la libertad de Perón.
Reyes, nacido en Lincoln y establecido en Berisso desde 1942, había creado ese sindicato en 1943 para disputarle la conducción gremial al comunista José Peter. La pelea era física: días antes hubo un tiroteo entre pegadores de carteles de ambos bandos en pleno centro de Ensenada, y murió Doralio, hermano de Cipriano.

El martes 16, hacia las 18, la columna salió del sindicato. La policía provincial la dispersó a las pocas cuadras; los manifestantes se reagruparon con la idea de cruzar el puente entre Berisso y Ensenada, llegar a la destilería de YPF y sumar a sus obreros.
Ese día, la Federación de la Carne de Peter denunció que “bandas armadas” de Reyes impedían el ingreso a las plantas y forzaban el cierre de comercios en La Plata, Ensenada y Berisso. Es la versión de un adversario gremial y conviene leerla así. La CGT, mientras tanto, había resuelto una huelga general para el 18.
El amanecer del 17: a pie por el camino al Bosque
La noche del 16 pasó entre reuniones y movimiento en los comités. La mañana del 17 encontró a los obreros caminando por el camino al bosque platense, junto a los de Ensenada, a quienes Berisso se une por el puente Roma.
Entre las columnas de la región se contaban operarios de los frigoríficos, de los astilleros y portuarios. Desde el Swift, la obrera María Bernabitti encabezó la salida de su planta.

Las estimaciones van de más de 10000 a más de 15000 trabajadores, en su mayoría de Armour y Swift, que avanzaron a pie, en camiones y en colectivos. En el cruce del Riachuelo, la policía había levantado al principio los puentes; el Puente Pueyrredón terminó siendo una de las principales vías de entrada a la Capital. Perón habló desde el balcón de la Casa de Gobierno pasadas las 23.
La Plata: una ciudad en tensión
La capital provincial llegaba al 17 con otro clima.
Desde fines de septiembre, estudiantes y profesores reformistas de la Universidad Nacional de La Plata se movilizaban contra el gobierno. El 1 de octubre hubo una batalla campal entre sindicalistas de Berisso y universitarios, y el 4 el gobierno dispuso la clausura de la universidad y el desalojo de los ocupantes. Las concentraciones antiperonistas de esos días tuvieron como punto de reunión la plaza San Martín.
Los estudios sobre el período marcan una distancia sociocultural previa entre La Plata (por un lado) y Berisso-Ensenada (por el opuesto).
Esa distancia es el telón con el que la marea obrera cruzó el puente hacia La Plata y siguió hacia Buenos Aires.
Cuánto tuvo que ver la región
La historiografía discute el peso real del 17. Grimson sostiene que no fue una movilización nacional: tuvo relevancia en Rosario, en La Plata (Berisso y Ensenada) y en Córdoba, entre otros puntos, y el hecho central ocurrió en la ciudad de Buenos Aires. Dentro de ese marco, el aporte de la región de la capital bonaerense fue organizativo y de volumen, con la salvedad de que La Plata, siempre en esos días, se erigió como bastión antiperonista.
El Sindicato de la Carne ya tenía detrás la huelga de los 96 días de 1944 en Swift y Armour. La historiadora Juliana Yantorno recuerda además que la cultura obrera de Berisso se apoyaba en una tradición de comunistas, socialistas y anarquistas con fuerte presencia en los frigoríficos desde 1907. Reyes y Luis Gay presionaban a la CGT para movilizar, con el respaldo de Mercante y de Evita. La manifestación se adelantó un día respecto de lo previsto por la central y le hizo perder el control de la organización.
El 24 de octubre, una semana después, se fundó el Partido Laborista, que según los registros nació en Berisso. Perón ganó las elecciones del 24 de febrero de 1946 con el 54% de los votos. Reyes fue elegido diputado, resultó detenido en 1948 tras la disolución del laborismo y sostuvo hasta el final que el 17 de octubre lo había hecho él.

Berisso se conoce desde entonces como el “kilómetro cero del peronismo“. La calle Nueva York, de seis cuadras, albergó a los frigoríficos hasta 1983.


