Los residentes de Villa Castells se comunicaron con Infocielo para levantar colectivamente su voz y exigir la intervención inmediata de las autoridades municipales frente al alarmante deterioro de la infraestructura urbana de la zona. A través de un petitorio conjunto, la comunidad denunció que las graves deficiencias en la vía pública obstaculizan severamente el libre tránsito cotidiano, afectando de manera directa el acceso a los servicios esenciales e impactando de forma negativa en la calidad de vida de las familias que habitaron históricamente este sector platense.
El escenario de precariedad se extiende a lo largo de un trazado clave para la circulación interna y la conectividad del barrio. Las principales dificultades de transitabilidad se concentran de manera generalizada sobre las calles 487, 488, 489, 490 y 491, específicamente en el tramo comprendido desde la calle 2 hasta la calle 13. Sin embargo, la problemática alcanza niveles críticos en el sector del fondo, afectando con singular severidad al cuadrante delimitado por las calles 6 y 2, desde la 488 hasta la 490.

Las consecuencias de las lluvias y el aislamiento de las familias
Las inclemencias climáticas recurrentes agravan una realidad que ya resulta insostenible para los frentistas en su rutina diaria. Ante cada episodio de precipitación, la completa falta de mantenimiento y el deficiente escurrimiento hídrico transforman la calzada en un denso lodazal. Esta acumulación sistemática de barro provoca que los vehículos particulares queden atascados frecuentemente, paralizando el desplazamiento hacia los lugares de trabajo, las escuelas de los niños y las zonas comerciales aledañas.

No obstante, la mayor inquietud expresada por la comunidad radica en el peligro inminente para la salud y la integridad de los habitantes. El intransitable estado de la vía pública bloquea en forma total el ingreso de los servicios de emergencia, impidiendo la entrada oportuna de ambulancias, patrulleros o dotaciones de bomberos frente a cualquier contingencia médica o hecho de inseguridad. Esta postergación estructural coloca a los vecinos en una situación de indefensión y vulnerabilidad permanente dentro de sus propios hogares.
Deficiencias estructurales y carencia de servicios indispensables
A la intransitabilidad de las calles se añade una histórica postergación en materia de servicios públicos e infraestructura urbana. Las arterias de tierra carecen de trabajos periódicos de nivelación, alisado y perfilado, lo que genera grandes pozos que acumulan agua estancada durante semanas. Asimismo, la inexistencia de cordón cuneta impide la canalización adecuada de los excedentes pluviales, derivando en anegamientos continuos en los frentes de las viviendas particulares.

La situación del barrio expone además una brecha profunda en términos de saneamiento ambiental y salud pública. Amplios sectores de las manzanas mencionadas carecen todavía de la red de agua corriente y del sistema de cloacas, dos servicios elementales para el desarrollo humano digno. Estas carencias estructurales obligan a las familias a depender de soluciones precarias que vulneran las normas básicas de higiene y salubridad en el Gran La Plata.
El llamado al municipio para la ejecución de soluciones definitivas
Las familias damnificadas acompañaron su reclamo con un registro fotográfico detallado que documenta el estado crítico en el que se encuentran las arterias citadas. La evidencia visual refleja zanjas colmadas, huellas profundas marcadas por el paso de rodados en el barro y esquinas transformadas en auténticas lagunas urbanas, respaldando de forma innegable el reclamo colectivo manifestado por la asamblea de vecinos.

Frente a este panorama, los vecinos de Villa Castells instan al municipio a que incluya al barrio en su planificación presupuestaria de forma prioritaria. Solicitan la ejecución urgente de obras integrales de pavimentación, canalización hidráulica y extensión de redes sanitarias para garantizar condiciones dignas de transitabilidad, salubridad y seguridad en la zona.


