La posible crecida del río Paraná encendió las alertas en el sector ganadero del Litoral. Ante el riesgo de inundaciones en los próximos meses, los productores comenzaron a trasladar animales desde las islas hacia zonas más altas para reducir las pérdidas que podría provocar una suba del nivel del agua.
El escenario está relacionado con los pronósticos de mayores precipitaciones asociados al fenómeno de El Niño, que podría generar complicaciones en distintas áreas de la cuenca. Frente a esta posibilidad, el Gobierno de Entre Ríos trabaja junto con organismos provinciales y nacionales para organizar el retiro de la hacienda.
La estrategia consiste en reducir progresivamente la cantidad de animales expuestos, aprovechar la salida de los ejemplares destinados a la comercialización y evitar que nuevos rodeos ingresen a los campos isleños.
Crecida del Paraná: cuántas cabezas de ganado quedan en las islas
Según explicó el director de Ganadería de Entre Ríos, Martín Sieber, la campaña comenzó con aproximadamente 480.000 cabezas de ganado en campos bajos e islas de la provincia.
Sin embargo, los registros del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) mencionados por el funcionario indican que actualmente quedan menos de 200.000 animales en las islas entrerrianas.
Sieber también recordó que, históricamente, las zonas isleñas de Entre Ríos y Santa Fe llegaron a concentrar cerca de un millón de cabezas de ganado, aunque aclaró que no disponía de una cifra actualizada específica para Santa Fe.
Las previsiones citadas por el funcionario señalan que la creciente podría intensificarse durante los próximos meses, alcanzar un pico en diciembre y prolongarse hasta marzo o abril. La evolución dependerá de las lluvias y del comportamiento de los caudales.
El problema para trasladar la hacienda antes de las inundaciones
Uno de los principales obstáculos es la logística para sacar el ganado de las islas. La falta de puntos de desembarque adecuados y las demoras para coordinar embarcaciones y camiones pueden reducir la cantidad de animales trasladados por jornada.
Para mejorar el operativo, el Gobierno entrerriano articula acciones con Prefectura Naval Argentina, la Policía, Fucofa y el Senasa.
Entre las medidas previstas se encuentra la organización de lugares de desembarque y la instalación de corrales de espera en tierra firme. El objetivo es que las embarcaciones puedan descargar los animales y regresar rápidamente a buscar más hacienda.
A esto se suman las dificultades propias del terreno: en determinados sectores, los productores deben arrear los animales durante largas distancias hasta llegar a un punto donde puedan embarcarlos.
Qué nivel tiene el río Paraná y cuándo podría llegar el pico
Durante una entrevista radial, Sieber indicó que el río Paraná se encontraba en 3,46 metros a la altura de la ciudad de Paraná. Según precisó, el nivel de emergencia en ese sector se ubica cerca de los cinco metros.
El funcionario diferenció la situación actual de un escenario de emergencia inmediata y remarcó la importancia de anticiparse a una eventual suba del agua.
Por eso, los productores buscan aprovechar las condiciones actuales para trasladar la hacienda, acondicionar sectores de desembarque y reducir la cantidad de animales que podrían quedar aislados si la creciente avanza.
Controles sanitarios para evitar la propagación de la garrapata
Además de las dificultades logísticas, el traslado de los animales requiere controles sanitarios y documentación. En algunas islas pueden convivir hasta 30 propietarios de ganado, por lo que es necesario identificar correctamente cada rodeo y verificar los permisos correspondientes.
Las autoridades también buscan evitar que la garrapata se propague desde las zonas isleñas hacia los establecimientos ganaderos ubicados en tierra firme.
En ese marco, se capacitó a personal policial y de Prefectura para reforzar los controles durante el movimiento de la hacienda y prevenir inconvenientes cuando el agua baje y los productores regresen a sus campos.
Con el operativo en marcha, el sector ganadero busca retirar la mayor cantidad posible de animales antes de una eventual inundación, en medio de la incertidumbre sobre la magnitud que podría alcanzar la próxima creciente del Paraná.


