La Fórmula 1 sigue expandiendo sus fronteras y confirmó este martes una noticia histórica: África volverá a tener un Gran Premio a partir de 2030. El país elegido es Ruanda, que recibirá a la Máxima en un circuito completamente nuevo y permitirá que el campeonato vuelva a competir en el continente después de 37 años. Una novedad que también pone el foco en el futuro de Franco Colapinto, en una categoría que continúa ampliando su presencia a nivel mundial.
El escenario estará ubicado en Bugesera, una localidad situada a unos 40 kilómetros de Kigali, la capital ruandesa. El trazado formará parte de un ambicioso proyecto que combinará automovilismo, turismo y desarrollo comercial, junto al futuro aeropuerto internacional. Por el momento, no se informó la fecha exacta de la primera competencia, aunque el acuerdo contempla la presencia de Ruanda en el calendario durante al menos diez temporadas.

“Con Ruanda incorporándose al calendario desde la próxima década, nuestro deporte competirá en todos los continentes habitados y acercará el Campeonato Mundial más que nunca a los aficionados de todo el mundo”, destacó Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1.
África busca reescribir su historia
La última carrera de la Máxima en África se disputó el 14 de marzo de 1993, en el circuito de Kyalami, Sudáfrica. Aquella jornada terminó con la victoria del francés Alain Prost, al volante de un Williams-Renault, y quedó como el último antecedente del Mundial en suelo africano. Desde entonces, pasaron más de tres décadas sin que el continente volviera a formar parte del calendario.

La historia de la Fórmula 1 en África había comenzado mucho antes, en 1958, con el Gran Premio de Marruecos disputado en Casablanca y ganado por Stirling Moss. Luego, Sudáfrica se convirtió en el principal escenario de la categoría, con carreras en East London y Kyalami. Sin embargo, el contexto político del apartheid provocó la salida del calendario en 1986. La competencia regresó en 1992 y 1993, pero los problemas económicos impidieron su continuidad.
Con el desembarco en Ruanda, la Fórmula 1 busca cerrar una larga ausencia y alcanzar una presencia global en todos los continentes habitados. Para Colapinto, la noticia abre la perspectiva de un nuevo destino en el mapa de la Máxima, aunque todavía falta tiempo para saber cómo estará compuesto el calendario de 2030 y qué lugar ocupará el argentino en esa etapa.


