Un contundente informe elaborado por el área de Género de la Fundación FundPlata puso al descubierto las severas dificultades económicas y operativas que atraviesan las familias monoparentales en la ciudad de La Plata para garantizar la atención psicológica y psiquiátrica de niños, niñas y adolescentes (NNyA). El relevamiento advierte sobre un sistema sanitario público desbordado que empuja a las familias a recurrir al sector privado.
Mariana Ormaechea, abogada e integrante de la entidad, detalló la gravedad del panorama al señalar que el sistema de salud no logra dar respuestas efectivas ni a los adultos ni a los menores de edad. Ante esta falencia, los hogares con jefatura monoparental se ven obligados a contratar profesionales particulares cuyos honorarios resultan elevados, fluctuantes y sujetos a constantes incrementos.

Cifras alarmantes sobre el endeudamiento materno
Los datos obtenidos en la capital bonaerense reflejan una marcada desigualdad en el sostenimiento de los tratamientos. Del total de progenitores evaluados, apenas un 27% asume la responsabilidad financiera de las terapias de sus hijos. Esta falta de acompañamiento deriva en que una de cada dos madres deba recurrir al endeudamiento para cubrir la atención profesional de los menores a su cargo.

Asimismo, la investigación arrojó que más del 70% de las madres encuestadas destina montos sumamente abultados a la salud mental. Se trata de erogaciones permanentes que, por su naturaleza y magnitud, suelen quedar al margen de los acuerdos tradicionales de cuota alimentaria, sobrecargando de manera desproporcionada la economía de los hogares monomarentales.
Las limitaciones del Índice Crianza ante gastos extraordinarios
Desde la fundación remarcaron que, si bien la referencia oficial del Índice Crianza contempla rubros generales vinculados al cuidado de la salud, las sesiones terapéuticas representan un costo extraordinario tanto por la frecuencia requerida como por sus valores actuales. Esta particularidad genera vacíos al momento de fijar la manutención correspondiente por parte del progenitor no conviviente.

Cuando no existe un compromiso voluntario para aportar a la cobertura de la salud mental, las madres se ven forzadas a iniciar reclamos formales en los tribunales de familia. Según advierten las especialistas de la organización, este circuito judicial resulta sumamente complejo, burocrático y desgastante, dilatando soluciones urgentes que requieren los niños y adolescentes.
Propuestas para paliar la crisis económica y familiar
Frente a este escenario adverso, desde el área de Género de FundPlata trabajan en el desarrollo de herramientas concretas que permitan a las mujeres hacer frente a las obligaciones asistenciales. Entre las principales iniciativas, la organización promueve modificaciones conceptuales en los parámetros de medición del costo de vida de la infancia.
En ese sentido, la abogada Ormaechea remarcó la imperiosa necesidad de que el Índice Crianza cuantifique de manera específica el impacto financiero de los tratamientos psicoterapéuticos. La inclusión de este ítem en los parámetros estadísticos oficiales permitiría sentar un precedente técnico indispensable para agilizar las fijaciones judiciales y garantizar el bienestar integral de los menores.


