Enseñar en la provincia de Buenos Aires se ha convertido en una profesión de riesgo, ayer se realizó un paro para visibilizar una problemática que se extendió a todo el territorio bonaerense. En el interior se sumó una movilización masiva y conmovedora, cientos de docentes, familias y vecinos marcharon por las calles de la ciudad de Trenque Lauquen para gritar basta a la escalada de agresión e inseguridad que se vive dentro y fuera de los establecimientos educativos.
La concentración local fue el epicentro de un contundente paro provincial de 24 horas convocado por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) —integrado por FEB, Suteba, Udocba y Amet—, que alcanzó un acatamiento cercano al 98 por ciento en las escuelas públicas. Desde el conurbano hasta los distritos del interior bonaerense, las aulas vacías enviaron un mensaje inequívoco a las autoridades provinciales, los educadores trabajan con temor y el sistema educativo atraviesa un estado de vulnerabilidad institucional generalizado.
El detonante en el oeste bonaerense
Aunque los episodios de violencia, amenazas e intimidaciones se han multiplicado en distintos puntos del territorio bonaerense en las últimas semanas, el ataque ocurrido en el Jardín de Infantes N.º 916 de Trenque Lauquen funcionó como el detonante definitivo de la indignación popular.
En dicha institución, una maestra de nivel inicial detectó marcas y lesiones en el cuerpo de un alumno de corta edad. Al sospechar que se trataba de un caso de maltrato intrafamiliar, el equipo docente activó los protocolos correspondientes. Enterado de que iba a ser denunciado, el padre del menor irrumpió en el establecimiento y arremetió a golpes contra la educadora, provocándole la fractura de un brazo y severos traumatismos en la mano y la muñeca.
Un reclamo que interpela a los organismos de control
A diferencia de otras convocatorias, la marcha de esta mañana reflejó un compromiso social rotundo. La columna de manifestantes partió desde la Plaza San Martín y se dirigió a las sedes de los organismos con competencia directa en la materia: la Comisaría Primera, la Fiscalía del Departamento Judicial y el Consejo Escolar.
En el Consejo Escolar, los gremios hicieron entrega de un petitorio formal dirigido al inspector jefe distrital, Hugo Paoltroni, y a la inspectora jefa regional, Marianela Hoffmann, en el que exigieron respuestas urgentes y medidas concretas, tales como, espacios distritales de prevención, con la puesta en marcha inmediata de dispositivos orientados a prevenir y abordar las situaciones de conflicto laboral y violencia escolar.
Además, la reactivación del Comité Mixto Distrital, con la reapertura de las mesas de trabajo previstas en el Acuerdo de Resguardo y Reparación para evaluar las condiciones de trabajo, identificar factores de riesgo y realizar el seguimiento de las denuncias. “La escuela pública cumple un papel irreemplazable, aloja, enseña, escucha, abraza y organiza a la comunidad. Por eso, quienes trabajan en las instituciones educativas deben poder desarrollar su tarea en condiciones de respeto, cuidado y seguridad”, remarca el documento presentado.
Radiografía de una crisis extendida en la Provincia
Lo sucedido en Trenque Lauquen forma parte de un mapa crítico de agresiones contra docentes registrado a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires en los últimos días, en el municipio de Hurlingham, en la Escuela Primaria N.º 11, familiares de un alumno agredieron físicamente a la directora (quien debió ser hospitalizada) y persiguieron a una maestra, que debió resguardarse de urgencia en una veterinaria cercana.
Por su parte, en San Miguel una docente fue rociada con aerosol y golpeada por la madre de un estudiante. También, Se registraron agresiones físicas a directivos y un ataque a pedradas contra la vivienda particular de un profesor en Ensenada. En Almirante Brown un maestro fue golpeado por la madre de una alumna frente a sus propios compañeros de clase y en Florencio Varela una docente sufrió golpes y amenazas de muerte explícitas. Un vecino ingresó al establecimiento y golpeó a integrantes del equipo docente en Presidente Perón
El interior bonaerense también tuvo hechos similares, un padre empujó y amenazó a los directivos de una escuela en San Miguel del Monte y en General Belgrano una madre provocó destrozos en el mobiliario escolar y amenazó a las autoridades. En tanto, la capital de la provincia, La Plata también tuvo un episodio en los últimos días, en la Escuela Secundaria N.º 3 de Los Hornos, las reiteradas peleas y hechos de violencia llevaron a las propias familias a no enviar a sus hijos a clases como medida de resguardo.
En busca de una solución urgente
La jornada del jueves dejó en evidencia que el histórico pacto de respeto hacia la figura del docente atraviesa su momento más delicado. Cuando una maestra debe ocultarse en un comercio para evitar ser linchada o cuando denunciar el maltrato infantil deriva en una internación médica, la función social de la escuela queda en jaque.
Al desconcentrarse la marcha en Trenque Lauquen, el pedido colectivo quedó firme en el aire: sin garantías de seguridad, sin la aplicación efectiva de los acuerdos paritarios y sin la intervención activa de la justicia, será imposible devolverle la paz a las aulas bonaerenses.


