En cuestión de horas nada más, Estudiantes se jugará uno de los partidos más importantes que le quedan en el año. El equipo de Alexander Medina se las verá con Platense por los cuartos de final de la Copa Argentina, una de las principales vías que tiene el Pincha para decir presente en la próxima Copa Libertadores de América. A dos partidos del encuentro por el título, donde del otro lado del cuadro esperan Boca o Banfield, el León sabe que no puede fallar ante los dirigidos por Martín Palermo.
Ya con el Titán al frente de los de Vicente López, el cruce tendrá un condimento especial. Sin embargo no será el único, ya que dentro de sus dirigidos estará Franco Zapiola. El volante ofensivo, surgido en el Country Club de City Bell, enfrentará al Club en el que se desarrolló por cuarta vez, y nuevamente con mucho en juego. Será la primera ocasión en lo que refiere a Copa Argentina, nada menos que con el boleto a las semifinales para enfrentar a Atlético Tucumán como gran premio.

Hasta el momento, y pese a sus buenos rendimientos, el nacido en Magdalena nunca pudo vencer a su exinstitución. De hecho, acumula sólo derrotas. La primera vez que se vieron las caras fue allá por diciembre del 2025, nada menos que en la definición del Trofeo de Campeones. Y si bien Zapiola convirtió para los suyos, los dos goles de Lucas Alario terminaron inclinando la balanza para los dirigidos por Eduardo Domínguez en aquel cruce disputado en el estadio Único de San Nicolás.
Meses después, en el marco de la fecha 9 del Torneo Apertura, una nueva caída. En esa ocasión, Zapiola ingresó desde el banco para los de Walter Zunino, quienes poco pudieron hacer en su cancha para un duro 0-2, con festejos de Alexis Castro y nuevamente Lucas Alario, ya con Medina al frente del León. La última de las veces se dio en septiembre pasado, y nada menos que con UNO como escenario. Fue derrota 2-1 para los suyos por la fecha 9 del Clausura. Adolfo Gaich y Guido Carrillo, de manera agónica, los tantos locales.
Lo cierto es que Zapiola y Platense buscarán una especie de revancha personal. No sólo frente al Club en el que se desarrolló el atacante, sino también ante un equipo contra el que le suele ir mal y el cual los privó de levantar aquel Trofeo de Campeones de diciembre del año pasado. Ya eliminados de la Copa Libertadores y muy lejos en el Clausura, el Calamar sabe bien que la chance principal de volver al plano internacional está en la Copa Argentina.


