En el fútbol argetino hay algunas determinaciones que no dejan de sorprender. Incluso hay otras que parecen deliberadas. Lo dicho ocurre, por ejemplo, con la designación de Darío Herrera para estar al frente del choque entre Newell´s y Lanús por la fecha 11 de la Zona A del Torneo Clausura. Apenas una semana después del escándalo en Santiago del Estero en la Supercopa Internacional entre Estudiantes y Rosario Central, con la coronación con polémica del Canalla, el pito dirigirá un partido de su clásico rival. De no creer.
En ese encuentro, previsto para el sábado desde las 17 en el Coloso Marcelo Bielsa, Herrera estará junto a José Castelli
y Marcos Horticolou como sus asistentes en cancha, mientras que de cuarto árbitro oficiará Franco Morón. Fernando Espinoza estará en el VAR, quien contará con la asistencia de Diego Verlotta. Lo concreto es que más allá de los otros nombres propios, la designación del pito no cayó nada bien en el público leproso. De hecho, todo lo contrario. Hay mucha bronca desde el lado rojinegro y, en cierto punto, justificada.

Herrera viene de ser parte de un encuentro que terminó con el título Canalla y un desenlace cargado de polémica, con incidentes, expulsiones y fuertes protestas del Pincha alrededor de la actuación arbitral. Tanto suya como lo hecho por Jorge Baliño en el VAR, quien también fue señalado una vez que se dieron a conocer los audios del partido entre los de Alexander Medina y los dirigidos por Jorge Almirón.
Así las cosas, luego de una semana que también lo tuvo en el foco por el durísimo informe que presentó contra Juan Sebastián Verón, Marcos Angeleri y Pascual Caiella, lejos de sacarlo de escena para intentar preservarlo un poco y que bajen las aguas, la designación por parte de la Liga Profesional parece ir por otro lado. Una decisión que, en la previa, le suma condimento a una polémica que parece no tener fin y en la cual podrían sumarse más equipos a una protesta ya generalizada. Habrá que esperar al sábado y al desenlace entre la Lepra y el Granate.



