Durante la recorrida, el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico; el intendente de la capital provincial, Juan Pablo Poletti; y el senador provincial Julio “Paco” Garibaldi.
La visita se concentró en el vado del río Salado, uno de los sectores más complejos de la obra. Allí trabaja una máquina lanzavigas importada desde China, que permite colocar las estructuras desde la parte superior del puente y evita el uso de grúas convencionales debido a la presencia de agua.
Cómo avanza la construcción
Desde la cabecera de Santa Fe, Enrico explicó que ya fueron ejecutados los 134 pilotes de fundación previstos y que también se colocó una parte importante de las 215 vigas que contempla el proyecto.
“Esta máquina nos permite instalar las vigas desde arriba cuando hay agua. Una vez finalizada esta etapa, restarán la losa, los trabajos en las cabeceras de Santa Fe y Santo Tomé, la iluminación, la carpeta asfáltica y las barandas”, detalló el ministro.
Según explicó Enrico, si los trabajos mantienen el ritmo actual, el nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé podría quedar terminado durante el primer semestre de 2027.
El nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé
Durante la recorrida, Poletti destacó la decisión de avanzar con la construcción de la conexión y valoró el trabajo realizado por los equipos técnicos del Ministerio de Obras Públicas.
“Es un orgullo enorme poder estar pisando el nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé”, expresó el intendente.
La nueva conexión tendrá una longitud de 1.324 metros y, de acuerdo con las características informadas sobre el proyecto, se convertirá en el puente más extenso del país y en una de las principales obras viales que se desarrollan actualmente en la región.
La infraestructura busca mejorar la conectividad entre Santa Fe y Santo Tomé, agilizar el tránsito y reforzar uno de los principales corredores viales del área metropolitana santafesina.


