El impacto de las estadísticas sobre el suicidio juvenil en la Argentina volvió a ocupar el centro del debate público a raíz de una intervención de la cantante Lali Espósito durante su recital en el Estadio Monumental, donde visibilizó que esta problemática constituye actualmente la principal causa de muerte violenta en personas de entre 15 a 34 años. Para analizar las causas de este panorama y el estado de la atención sanitaria, los periodistas Alvino Aguirre y Nuria González Rouco entrevistaron en el programa “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO FM 103.5 a Alicia Stolkiner, psicóloga, docente de la UBA, especialista en salud mental y reciente galardonada con el Premio Konex.
Desfinanciamiento nacional y el esfuerzo de las provincias
Al evaluar la respuesta estatal frente a la crisis sanitaria, Stolkiner marcó una diferencia sustancial entre la política del gobierno nacional y los esfuerzos provinciales, denunciando un severo retroceso de recursos en los últimos dos años. “El Estado Nacional desfinanció la salud mental de una manera notable en lo que va de los últimos dos años y particularmente en este año”, afirmó la especialista, advirtiendo que la propuesta oficial de reforma busca eliminar el artículo que fija un presupuesto mínimo del 10 por ciento de la partida de salud destinado al área.
Según explicó la investigadora, la inversión prevista a nivel nacional se derrumbó. En contraposición, destacó que 14 provincias mantuvieron un trabajo conjunto y presentaron ante el Senado un informe respaldado por la Universidad Nacional de Lanús para solicitar el fortalecimiento de la atención primaria y las líneas de contención. En jurisdicciones como la Provincia de Buenos Aires se impulsan transformaciones en los espacios de internación cronificante —donde encuestas anteriores revelaban promedios de permanencia de hasta ocho años sin respuesta curativa—. No obstante, la psicóloga aclaró que la restricción de recursos afecta a todo el territorio, citando el caso de Neuquén, donde el desarrollo económico general no llega a volcarse de forma homogénea en la red sanitaria.
Causalidad compleja: crisis económica, desempleo y discurso de odio
Al abordar la estadística de mortalidad en la población de 15 a 35 años, Stolkiner enfatizó que la prevención excede las guardias hospitalarias y requiere políticas sociales integrales. “La prevención no depende solo de salud, depende de las políticas sociales, de la capacidad de generar empleo, de la política con respecto a que haya un futuro”, argumentó la especialista.
Para dimensionar la relación entre el deterioro socioeconómico y el sufrimiento subjetivo, recordó que el primer estudio epidemiológico sobre la materia se realizó en Estados Unidos durante la Gran Depresión de 1929, cuando los suicidios aumentaron más del 20 por ciento tras el colapso del empleo y las condiciones de vida, un porcentaje similar al crecimiento que se observa en la actualidad. A la agudización de la pobreza se le suma, según la docente, el impacto de discursos de estigmatización hacia grupos vulnerables, en los que se fomenta la construcción del otro no como un adversario, sino como un “enemigo a destruir”.
El aislamiento en la juventud y el mandato de la ‘felicidad 24/7’
En relación con la dinámica del dolor psíquico en los jóvenes, Stolkiner diferenció las patologías psicopatológicas severas de las situaciones provocadas por el aislamiento y la falta de perspectivas. “Cuando se dispara así la estadística es porque hay personas, y eso pasa mucho en los jóvenes, que tienen un momento de sufrimiento psíquico de tal magnitud que piensan que la única forma de acabar con el dolor es acabar con la vida”, sostuvo la investigadora, agregando que aquellos que logran sobrevivir por azar a un intento y reciben contención posterior no vuelven a intentarlo.
Asimismo, cuestionó la exigencia cultural de sostener un estado permanente de “felicidad absoluta de 24 horas diarias” promocionado en redes sociales, donde se margina a quien expresa tristeza o malestar catalogándolo de “tóxico”. Stolkiner reflexionó también sobre la dimensión de la pérdida familiar, señalando que entre las vivencias más dolorosas para una persona se encuentran la desaparición de un hijo, el suicidio o su fallecimiento por una enfermedad curable que no pudo tratarse por falta de recursos.
La verdad sobre la Ley de Salud Mental y las fuerzas de seguridad
En el tramo final de la entrevista, la especialista abordó las controversias en torno a la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 y desmintió las versiones sobre supuestas trabas para intervenir en emergencias. “Se mintió descaradamente diciendo que la ley prohibía internar si la persona no tenía voluntad de hacerlo”, aseveró, señalando que los artículos 20 y 22 reglamentan las internaciones involuntarias en casos de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros.
Stolkiner explicó que un abordaje profesional adecuado en la urgencia logra que la internación se torne voluntaria, pero lamentó la inactividad de la Comisión Interministerial que debía capacitar a las fuerzas de seguridad para actuar en situaciones de crisis. “Al no estar preparadas las fuerzas de seguridad para atender situaciones de crisis, podemos terminar en episodios de violencia”, concluyó la referente.


