La sede de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) será este martes 29 de septiembre, a partir de las 16, el escenario donde la Confederación General del Trabajo (CGT) vuelva a medir sus fuerzas y proyectar su plan de lucha. Con la presencia de representantes de más de 20 gremios, la cúpula sindical encarará una reunión clave para definir los próximos pasos del movimiento obrero organizado, bajo la premisa de contener los sectores más combativos e interpelar el crítico escenario económico del país.
La clave: superar las tensiones internas
El triunvirato de conducción integrado por Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Sindicato del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros) llega al encuentro con una tarea compleja que es amalgamar las posturas internas.
Mientras las vertientes más duras presionan por intensificar las medidas de fuerza que comenzaron a escalar a finales de julio, la conducción busca encauzar los reclamos dentro de un esquema de movilización coordinado y sin perder de vista el calendario político e institucional.
Los datos de una realidad que no se aguanta
El telón de fondo del encuentro no podría ser más sombrío. La dirigencia sindical pondrá sobre la mesa los desgarradores datos oficiales revelados recientemente por el INDEC: la pobreza escaló al 32,3 por ciento durante el primer semestre de 2026, mientras que la desocupación golpeó al 7,8 por ciento de la población activa al cierre del segundo trimestre. Diagnósticos que justifican, a ojos de la central, la necesidad de sostener la presencia en las calles.
Entre los puntos neurálgicos del temario se destaca la adhesión a la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para el 15 de octubre por los gremios docentes de la CGT, CTERA y organizaciones aliadas en reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario.
Tanto la CGT como las dos CTA prevén acoplarse masivamente a la jornada. Dos días después, el 17 de octubre, la mística peronista volverá a activarse con la organización de un acto central por el Día de la Lealtad. Sin embargo, el factor decisivo en la agenda sindical a mediano plazo es la histórica visita del papa León XIV a la Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre. La expectativa de los gremios está puesta en evaluar una movilización previa al arribo del Santo Padre, para luego encarar una fase de moderación de la tensión sindical.
El hito del viaje papal para el mundo del trabajo tendrá lugar el lunes 9 de noviembre en el campus Puerto Madero de la Universidad Católica Argentina (UCA). Allí, en un encuentro reservado para unas 300 personas entre dirigentes de la CGT, las CTA, movimientos sociales, empresarios y funcionarios, el Pontífice brindará un discurso centrado en el diálogo social y la urgencia de garantizar el empleo digno. Un mensaje de alto impacto que la central obrera aguarda con expectativa para refundar sus reclamos de cara al cierre del año.


