Un proyecto de ordenanza presentado en el Concejo Municipal de Rosario propone implementar un protocolo específico para acompañar a personas que hayan recibido el alta luego de una internación por un intento de suicidio.
La iniciativa fue impulsada por los concejales Lucas Raspall y María Eugenia Schmuck, del bloque Unidos, y plantea incorporar este mecanismo a la red de efectores y dependencias de salud municipales. El objetivo es garantizar la continuidad de la atención mediante intervenciones integrales e interdisciplinarias.
Cómo funcionaría el seguimiento después del alta
Entre las medidas previstas aparece un primer contacto telefónico o presencial dentro de las 24 horas posteriores a la externación, seguido por otro dentro de las 72 horas.
Además, al momento del alta debería otorgarse un turno para una consulta ambulatoria dentro de los siete días siguientes. En caso de que la persona no concurra, el equipo interdisciplinario podría activar mecanismos de búsqueda de la persona o de su red de apoyo.
El proyecto también establece como mínimo una consulta mensual durante los primeros seis meses posteriores al alta. La frecuencia podría modificarse de acuerdo con la evaluación de riesgo realizada por los profesionales que intervengan en cada caso.
La propuesta establece que el protocolo sería obligatorio para los efectores municipales, mientras que se invita a establecimientos provinciales, de otras jurisdicciones y del sector privado a adherir a sus lineamientos.
La Secretaría de Salud Pública de Rosario sería la autoridad de aplicación y tendría a su cargo el diseño, implementación, coordinación, supervisión y evaluación del protocolo, además de la capacitación de los equipos de salud.
El proyecto cita datos sobre suicidios en Argentina y Santa Fe
Entre los fundamentos de la iniciativa se incorporaron datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC). Según las cifras citadas en el proyecto, durante 2025 se registraron 5.209 suicidios en Argentina, frente a 3.304 registrados en 2017.
Para Santa Fe, el proyecto señala que durante 2025 se contabilizaron 461 suicidios, con una tasa de 13,2 casos cada 100.000 habitantes.
Los autores sostienen que el período posterior a una internación por motivos de salud mental requiere especial atención y que el nuevo protocolo permitiría fortalecer las herramientas existentes de prevención y acompañamiento.
La iniciativa se plantea como complemento de las políticas de salud mental y prevención del suicidio que ya funcionan en Rosario. Actualmente, el municipio cuenta con atención de emergencias en salud mental a través de la línea 107 y mecanismos de seguimiento activo en determinados casos.
El proyecto quedó en estudio dentro del Concejo Municipal, junto con otra iniciativa que propone elaborar una guía de actuación ante procesos suicidas.


