Mario Hernán Sotelo, el joven de 29 años a quien sus allegados llamaban Marito, retornó con sus seres queridos tras permanecer una semana desaparecido en la ciudad de La Plata. La confirmación del hallazgo llevó tranquilidad a su círculo familiar el lunes por la noche, cuando las autoridades policiales entablaron contacto con sus allegados para transmitir la novedad.
El hallazgo de Marito se concretó gracias a la intervención directa de un trabajador del transporte público que divisó al muchacho en la vía pública. Este chofer notificó de inmediato a los efectivos de la fuerza de seguridad, quienes acudieron al sitio indicado y preservaron la integridad física del joven.
Reencuentro en Plaza Italia gracias al aviso de un chofer de micro
El procedimiento que permitió la localización de Marito ocurrió en las inmediaciones de Plaza Italia, uno de los puntos céntricos de la capital bonaerense. Un conductor de la línea 307 identificó la fisonomía del joven e informó sin demoras a los agentes de la Policía Bonaerense. Tras la alerta recibida, el personal policial acudió con rapidez para contener al muchacho e iniciar el protocolo correspondiente de restitución familiar.

La noticia sobre el paradero de Mario Sotelo llegó a los oídos de su entorno cercano alrededor de las 23 horas. Andrea, hermana del muchacho, confirmó que su familiar fue ubicado sin lesiones y que ya comparte el resguardo de su hogar en compañía de sus parientes.
La joven relató ante los medios locales que la efectividad de las labores policiales aumentó de forma posterior a las acciones de reclamo vial efectuadas por la comunidad. De acuerdo con su testimonio, la intensificación de los patrullajes e inspecciones en la vía pública resultó crucial en la resolución final de la causa.
Mario Sotelo posee una condición de retraso madurativo y discapacidad intelectual. Por dicho motivo, la preservación de su salud física constituyó la principal prioridad de los efectivos policiales y de los profesionales sanitarios que intervinieron luego de su ubicación en el centro platense.
El operativo de búsqueda y los antecedentes de su desaparición
La ausencia de Mario Sotelo comenzó el pasado 14 de septiembre, momento en el cual el joven se retiró de su vivienda particular sin dejar rastros sobre su destino. Frente a la falta de datos sobre su paradero, sus allegados radicaron una denuncia formal por averiguación de paradero ante las dependencias de la Delegación de Investigaciones (DDI) de La Plata.

Durante siete jornadas consecutivas, los parientes de Sotelo desplegaron un operativo de difusión que abarcó diversos vecindarios de La Plata, sectores aledaños de la región e incluso puntos estratégicos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los allegados colocaron afiches con su rostro en paredes y calles, mientras solicitaron la colaboración activa de la ciudadanía, los medios informativos y los usuarios en plataformas digitales.
En oportunidades previas, el muchacho protagonizó episodios de ausencia temporal de los lugares que frecuenta habitualmente. Sin embargo, en aquellas ocasiones anteriores, los operativos de rastreo concluyeron de manera rápida a las pocas horas, lo que posibilitó su retorno inmediato a la vivienda sin registrar mayores complicaciones.


