La semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra ya empezó a jugarse afuera de la cancha. Mientras la Selección de Lionel Scaloni mantiene un perfil bajo y se prepara para uno de los partidos más importantes del torneo, del otro lado del Atlántico siguen multiplicándose las declaraciones cargadas de confianza. Esta vez fueron dos históricos del fútbol inglés, Ian Wright y Gary Neville, quienes minimizaron a la Albiceleste y apuntaron directamente contra la defensa argentina. No saben con quiénes se meten…
El primero en abrir el fuego fue Ian Wright. El ex goleador del Arsenal no dudó en ubicar a la Selección un escalón por debajo de otros candidatos al título. “A Argentina no le tengo el mismo miedo que le tendría a Francia o España. Tienen muchas debilidades, sobre todo en defensa”, lanzó, convencido de que el conjunto de Lionel Scaloni ofrece más grietas que otros gigantes europeos.

Pero el comentario más fuerte llegó de la mano de Gary Neville. El ex defensor del Manchester United aseguró que Inglaterra encontrará muchas facilidades para convertir y dejó una frase que rápidamente hizo ruido en las redes sociales. “No veo manera de que no hagamos al menos dos goles”, afirmó. Y enseguida explicó por qué: “Yo los llamo la mejor-peor pareja de centrales del mundo. Cristian Romero y Lisandro Martínez pasan de lo sublime a lo ridículo. Parece que entre los dos regalan un gol por partido. Después los ves marcando goles, ganando todos los cabezazos y apareciendo por todas partes”.
Justamente, tanto Cuti como Licha juegan en la Premier, algo que no parece casual. Romero en el Tottenham y Lisandro en el United.

Más provocaciones
No es la primera provocación que llega desde Inglaterra. En los últimos días, Joe Cole había avisado que los ingleses iban a “mandar a dormir a Messi”, mientras distintos medios británicos instalaron que los dirigidos por Thomas Tuchel parten como favoritos para quedarse con el pase a la final. Las declaraciones reflejan el clima de confianza que se vive alrededor de los Tres Leones, que buscarán cortar una larga racha sin éxitos frente a la Albiceleste en citas mundialistas.
En la Selección, en cambio, eligieron un camino completamente distinto. Scaloni evitó responder a las chicanas y dejó en claro que toda la energía está puesta en el partido. Sin entrar en el juego mediático, el entrenador argentino apostó por la cautela y el respeto hacia el rival. Ahora, con las cartas sobre la mesa y las declaraciones ya instaladas, será el césped el que tenga la última palabra para definir quién se queda con el boleto a la gran final del Mundial.

