A veces, es la suerte. En otras, el destino. O vaya a saber qué. Pero Argentina vivió dos escenarios fortuitos ante Suiza que le permitieron llevarse la victoria y la clasificación a semifinales. El primero fue la expulsión de Embolo a los 27 minutos del segundo tiempo por simular una infracción, que dejó al rival con diez hombres durante más de una hora de partido, contando el tiempo extra.
Pero la otra situación se dio con el cambio que había decido Scaloni para el segundo tiempo suplementario y que implicaba el ingreso del Flaco López. En principio, esa variante que se dio a los 5 minutos de esa última etapa, tenía previsto la salida de Julián Alvarez.

Sin embargo, el que terminó saliendo de manera imprevista fue Leandro Paredes. Y eso le permitió a el Araña mantenerse en cancha y, a los dos minutos (sí, apenas 120 segundos después), marcar un verdadero golazo para romper el partido y darle la victoria a la Argentina, que luego amplió con el 3 a 1 de Lautaro.
Ahora bien, ¿por qué salió Paredes y no Julián? Lo contó el volante de Boca: “Lo hablé con Juli, gracias a Dios me acalambré porque el que salía era él y no yo. Así que agradezco que me haya acalambrado”.
Otra razón que, si bien no es una casualidad, bien podría sumarse al Elijo Creer que en estos días sumó nuevos capítulos parecidos a la fórmula de Qatsr 2022.

