No hizo falta que rodara la pelota para que empezara el partido. Apenas se confirmó que Argentina e Inglaterra volverán a cruzarse en una Copa del Mundo, la prensa británica encendió la previa con títulos fuertes, cuestionamientos al arbitraje y la certeza de que el choque del miércoles en Atlanta será mucho más que una semifinal. Cuarenta años después de México 86, la rivalidad más caliente del fútbol de selecciones vuelve a ocupar la escena y del otro lado del Atlántico ya comenzaron a jugarla.
Uno de los ejes que más se repitió en los medios ingleses fueron las críticas hacia el arbitraje que recibió la Selección en su triunfo sobre Suiza. Algunos portales, como THe Sun, aseguraron que el equipo de Lionel Scaloni “jugó con 12 futbolistas”, en referencia a la expulsión del suizo Breel Embolo, mientras que otros insinuaron que Argentina volvió a verse favorecida por decisiones arbitrales. Incluso hubo quienes calificaron al vigente campeón del mundo como un rival “vulnerable” y sostuvieron que Inglaterra llega mejor parada para quedarse con el pase a la final.

En ese contexto, diarios y cadenas como The Sun, Sky Sports y la BBC destacaron el presente del conjunto dirigido por Thomas Tuchel, impulsado por el gran momento de Jude Bellingham y la experiencia de Harry Kane. La clasificación frente a Noruega reforzó el optimismo inglés y varios análisis coincidieron en que esta selección tiene argumentos para cortar la racha negativa frente a Argentina en los Mundiales. Sin embargo, también reconocieron el peso específico del campeón defensor, la jerarquía de Lionel Messi y la capacidad del equipo argentino para sobrevivir en los momentos más complicados del torneo.
La carga histórica tampoco pasó inadvertida. En Inglaterra recordaron inevitablemente los duelos de 1966, 1986, 1998 y 2002, con especial atención al inolvidable partido del Estadio Azteca, donde Diego Maradona escribió una de las páginas más emblemáticas de la historia del fútbol con la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. Ese pasado vuelve a alimentar una rivalidad que trasciende generaciones y que cada vez que ambas selecciones se encuentran en un Mundial adquiere un condimento especial.
Con Francia, España, Argentina e Inglaterra instaladas entre los cuatro mejores del torneo, el Mundial 2026 tendrá unas semifinales de lujo entre campeones del mundo. Pero mientras la Scaloneta prepara el partido dentro de la cancha, en Inglaterra la batalla mediática ya comenzó. Los títulos y las chicanas marcaron el primer capítulo de una serie que promete seguir sumando tensión hasta que la pelota empiece a rodar en Atlanta.

