No pasó inadvertido. No fue uno más. No acompañó y listo. Leo Morales fue clave en este Belgrano campeón y glorioso. Y sobre todo, en esta final ante River, fue fundamental. Porque esta vez jugó de central para cubrir la baja de Licha López (cuando lo venía haciendo de lateral), mostrando que para Zielinski fue un hombre necesario. Y después, por lo que hizo en la cancha: el gol del empate y esa salvada milagrosa en el último ataque de River en el partido, que pudo ser el 3 a 3 y alargue.
Y tras la conquista, tras el título, tras los festejos, y con la medalla ya en su pecho, el Yacaré tuvo una charla con Cielosports en el mismísimo campo del Kempes. “¿Qué me gustó más si hacer el gol o evitar el de River? Jaja, justo me estaban diciendo eso los chicos, no sé si se metía o no, pero la pude sacar, pude meter el gol del empate, no puedo pedir más nada”, aseguró el defensor, que a pesar de ser hincha del Millo, gritó el 1-1 como loco.
“No me voy a olvidar nunca más esto, algo histórico, primer campeonato acá, vamos por mucho más, no nos vamos a quedar con esto”, aseguró Morales, que mostró en Belgrano esas virtudes que lo llevaron a ser referente de Gimnasia.
“Fue una final que tuvo todas las emociones y condimentos, muy contento por esto. ¿Por qué fue campeón Belgrano? Porque tuvo muchos huevos, siempre estuvimos en desventaja y sacamos el hambre de gloria que teníamos adentro”, agregó ahí en el campo, bañado en gloria.
Y por último, aseguró: “Soñé siempre con esto, todos desde chico quería conseguir estas cosas. Después a uno con 35 años por ahí se le hace más difícil, pero se logró. ¿En qué pensé cuando levantamos la copa? En todo el proceso. En gente que creyó, gente que no creyó y en la familia, que siempre es la que sufre y está”.

