Gimnasia dio la nota frente a Vélez, lo eliminó en condición de visitante y se metió en los cuartos de final del Torneo Apertura. El equipo de Ariel Pereyra supo aprovechar su chance, llegar a la ventaja con el penal convertido por Marcelo Torres y luego defender con uñas y dientes ese gol convertido en la etapa inicial, aún con la desventaja numérica.
De esta manera, no sólo venció al Fortín, sino que nuevamente mantuvo el arco de Nelson Insfrán en cero, algo que viene siendo una constante en el ciclo. La de ayer fue la quinta al hilo. Lo hizo frente a Estudiantes de Río Cuarto, ante Acassuso por Copa Argentina, ante Belgrano, ante Argentinos Juniors. Una marca y una de las razones de este presente.

Con lo hecho, el Lobo dejó además atrás 13 años sin poder lograr dicha cuestión. La última vez en hacerlo, en 2013 y durante su estadía en la Primera B Nacional. Lejos de ser aquel conjunto de las primeras jornadas del Apertura al que le costaba cerrar su portería, con la llegada del Pata lo viene logrando seguido y no sólo por buenas actuaciones del Mono.
El Tripero, a nivel estructura, viene siendo mucho más compacto y seguro. Más duro también para sus rivales. Los números así lo indican. En los siete encuentros con el Pata al frente, el Mens Sana sólo lamentó tres goles. Únicamente le convirtieron dos goles, uno Camioneros en el estreno del DT, en Copa Argentina; y otro Sarmiento, en aquel 2-1 en Junín.

¿Hacía cuánto que no llegaba a cinco vallas invictas al hilo?
La última vez que el Lobo logró mantener la valla invicta en cinco partidos consecutivos fue en 2013, en aquel recordado equipo que peleaba arriba en la B Nacional y terminaría consiguiendo el ascenso, con Pedro Trolgio al frente del 11.
En esa seguidilla, Gimnasia venció 1-0 a Boca Unidos (gol de Facundo Pereyra), 1-0 a Huracán (gol de Franco Niell), 1-0 a Banfield (gol de Ariel García), goleó 4-0 a Nueva Chicago (doblete de Facundo Pereyra, más tantos de Franco Niell y Ariel García) y empató 0-0 con Excursionistas por Copa Argentina antes de superar 3-0 a Olimpo con goles de Osvaldo Barsottini, Franco Mussis e Ignacio Fernández.
Pasaron 13 años desde aquella marca, que lo tuvo a Fernando Monetti en el arco. Y aunque los contextos son distintos, este Gimnasia empieza a recuperar algo que históricamente fue sello de los equipos competitivos del club: solidez, orden y una estructura defensiva capaz de sostener un juego que va creciendo. Razones suficientes para ilusionarse con pelear.


